Un ánfora pequeña, rebosante de amor, se descascarilla por fuera. Enero, estas nubes de enero dejan pasar nimio gusanillo de luz, una atmósfera fría y seca que estrangula el fino tallo de mi Flor de mayo. Mas mi ofrenda continuará bella y pura, aun sea sacada en lodo humano permaneceré tal lirio cristalino; para que goces de un iris trémulo, con su secreta dulzura.
Desorientado me amancebaré en sueños y aguardaré a que se alce, en helénico Ponto, vestigios del levante. Continuaré, aun estés distante, bogando sin ancla, buscando reflejar, como espejo, indicios de amor verdadero,… perfecto.
Devotamente me sumerjo en llamas que determinan mi celeste sueño para loarte, tras esta carne humillada, sobre estampas y letras doradas; de ensueños. A todas horas tu presto marinero proclama que no se extinga esa estrella que fulge en luceros de miel, para ello pionero, izaré velas blancas repletas de sentimientos y me sumiré bajo las platas aguas de la dársena de la Mar mía…
¿Será verdad o será sueño?.
Con franqueza, ¡qué más da!.
Obrar bien es lo que importa
y, tanto si fuese real
como si fuese ficción,
cuando "despierte del
efímero sueño de la
vida" estaré orgulloso
efímero sueño de la
vida" estaré orgulloso
de esta ilusión, ...supe Amar.

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