lunes, 13 de enero de 2014

Melados faros


     Miro en mi oscuridad de sentimientos tristes y veo una claridad, no una fulgidad cegadora sino, más bien, un resplandor acogedor. Es lámpara que luce con intensidad distinta, haces a chorros que me inundan de claridad y serenidad; tu incandescente entrega y mi espeja refulgencia.

     No cesará la intensidad de la Luna, aun solloce en el nostálgico lecho de la noche, porque no habrá pizca de olvido y ni siquiera habrá cabida para otra alma en mis gemidos. Sólo el estoico faro de esas dos melosas puertas, para que yo entre ahí, en ti, viéndome tras tu mirada, permanecer siempre acunado en tu pecho. Sin dudas, ni siquiera titubeos, tomándote las manos, acariciándote los labios, besándote la boca con huracán de sentimientos….

No hay comentarios:

Publicar un comentario