lunes, 9 de abril de 2012

Besos para enamorada pulpa estremecida


     Llega la hora de retirarse a la cama y de concluir la Semana Santa. Mas antes de dormir he de cubrir tus hombros con la bata, ponerte las zapatillas y llenar tu vaso de agua, así sustituiré tu cansancio por momentos amenos.

     Yo también me he de retirar pero no sin sentir tu piel, la tenue caricia que me envuelve como cálida brisa y algo de sal de vasta Mar. Así, mi amor, empapas mi cuerpo de arena y enredas entre mis dedos tus cabellos como olas de espuma. Se abre el Sol tras el horizonte de tus párpados e iluminas mi voz sombría, he de llegar hasta el haz de relámpagos que es la alborada de mi vida.

     Deshecho a través del espacio que nos separa, lento y con ojos insomnes chocaré, cuando yazcas en la cama, con mi Enamorada Pulpa Estremecida. En nuestra dimensión particular, donde la piel se nos agrieta madura al oír el rumor de las ramas nocturnas entrelazadas.

     No distan nada nuestros corazones, ni un matiz de desamor cabe entre las mieles de los correos que me endulzan cada día. Sonarán siempre en mis manos y con coraje tomaré el texto y veré tus ojos: elucubras verdadero amor que llena el mudo vacío de mi pecho.

     Ya ves, me ciego mirando tu luz, mirando lo mismo que tú ves; nada, absolutamente nada puede ocultar este amor de aurora boreal que zigzaguea entro los dos.

     Buenas noches mi amor, tiembla con este beso que quiero y necesito dar, pues si no lo hago me asfixio, me ahogo con la palabra hecha gesto de: 
TE QUIERO AMAR.

miércoles, 4 de abril de 2012

Cascabel


     Buenos noches mi Amor, te pido disculpas por esta imperdonable falta: aún no tienes mis fotografías con gafas de Sol. Mi Vida, al hacer las instantáneas no reparé que estaba frente a la fachada de un taller y cuando las revisé en casa, con las lentes de color y la chaqueta negra, me dio la sensación de ser un forofo del deporte de velocidad e incluso aparento que estoy haciendo publicidad del local.


     Sabes que en mi pecho lates tal cascabel, campanilla clamorosa que de noche me desvelas emocionado y de día me embelesa enamorado. Sí, día que pasa, o quizás porque se acercan fiestas navideñas, aún más viva tañes fracturando mis adentros con desenfrenados deseos.

     Ángel mío, divina Mujer, te aposento tras las cortinas de mis ojos, donde desangras dulce rima y pulsante melodía. Tanto sentimiento, que no es sueño, me arrastra incorpóreo fuera de sí, por ser tal como eres, así de maravillosa, vibro tridimensional esparciendo hilaridad, ensalzando belleza natural en todo lo que me rodea; Mujer, tú has conseguido que mi corazón sea inabarcable.

     ¡Oh! Numen de mi vida, como quieres que pose para sacar una instantánea. Primeramente debo hallar digno empíreo, acorde con tu irisente hermosura, y después estar, no como estatua marfilada, sino más, mucho más fino que lirio natural y aun así, Amor mío, quedaré muy lejos, ni siquiera alcanzaré el umbral de tu sincera belleza.