viernes, 28 de febrero de 2014

Ay


     ¡Ay!, que delato mi pasión. Siempre está aquí, a flor de piel, dominándome y tan asida que es imposible de soltar, ni siquiera de despegar un poco. Querencia que noto justo dentro mí y todo lo demás asuntos los veo vanos, tan inanes que ni siquiera los advierto, distan incluso más allá de mi horizonte.

     Así de repleto me posees, anegado con las olas de mi Mar, encepado con sus finos tallos y con los suaves pétalos de mi Amapola o ciego por la profunda inmensidad de mi Casiopea. Noté tu saeta mortal, estocada que pico mi corazón y me hizo perder la razón.

     Es maravilloso lo que me infundes, así lo expresaría, pues al cerrar los ojos escapo como bala al aire situándome instantáneamente a tu lado, lanzando chasquidos de besos, abordándote con caricias, suicidando mis palabras en el abismo de tu corazón…; entregando lentamente, día tras día, la vida que ya no poseo, pues a mi Niña y mi Niño les pertenece.

jueves, 27 de febrero de 2014

Yo sé muy bien que ni me daré la vuelta ni retraeré las manos


     Yo sé muy bien que ni me daré la vuelta ni retraeré las manos. Sé, que aun esté parado, correré a exprimir mi pecho y también sé que mi cabeza, muy loca por tan dulce vaho que me alzas dentro, se arremolinará entre esos sentimientos rebuscando racional expresión para mantenerte hermosa eternamente. Así, sin pizca de olvido, ulceraré mi corazón de tanto macerarlo.

     Ya me cuidaré de no malograr mácula oscura que ennegrezca su alma y, si es preciso, me aplastaré las yemas y los labios para entremezclar mi saliva con la sangre en aurora lírica, en beso verso y caricias de poesías. Sí, tan vital eres para mí, que golpearía mis fosas nasales para sacar tinta tibia de mi mismísima entraña.

    Me siento tuyo, tanto que he dejado de poseer un cuerpo pobre y frío, ahora advierto que exuberante hiedra se alza por mi entraña, se agarra a los ojos y domina mi aliento. Me noto deslumbrado o enajenado, escuchado constantemente pájaros por dentro. No me importa, incluso me gusta, y si es necesario que me hospitalicen, mas les será imposible extirpar el azucarado libro que escribe en mí, mi Niña.

     Yo sé muy bien lo que atesoro dentro y miedo me da, pues si alguien se colase en la cerebral morada que ella atavía en mí, se desesperaría de tantísimo amor y me mataría para robármela.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Pazco lentamente



     Pazco lentamente en frondoso herbazal de campo, ramoneo de un árbol que me otorga delirante savia y todo fermenta dentro de mi cuerpo, en mi pecho, en mis células… dándome un vigor inimaginable y ferviente, de exaltación estival.

     Es esa densa dimensión, ese lugar de incandescencia áurica y locuaz dedicación. Un acristalado pecho que recibe mis latidos congelándolos como selladas flechas en el extasiante rubí de su alma. Nadie sabrá, aun la posean materialmente, que infinito talento posee. Mas yo descifré la pétrea erudición que aloja tras sus párpados, ese vasto hueco que estalla luminoso y blanco, como mística luz solar, y que a mí se abrió en agudos destellos. Haces que derrotaron todo crepúsculo inmerso… Ahora, gracias ella, me siento luz, una caja torácica de espejos que reverbera lava en cada palpitación. Todo es por ella y para ella, para el ensueño que se hizo realidad.

lunes, 24 de febrero de 2014

Que silencio


     Que silencio cuando me quedo solo, aquí en la oficina. Una mudez intacta, tan despiadada que se bebe la paz dando origen a que afloren los problemas. No gozo de esta lejanía, saber que mi Hijo se sirve el plato, apenas sin calentar, y el agua…. Que en la hueca distancia siente hasta su pulso, añorando la carencia de un abrazo… 

     El teléfono es ahora nuestro eterno compañero. Salta desde allí y se ancla en la rada de mi pecho. Domado por el tiempo y sin llanto es capaz de crear arcoíris de ausentes labios en mi sien. Ágil y apenas adolescente se anuda como musgo a mi corazón, aun lejano me engalana con laurel perenne. Es regalo en la soledad, iré pronto a buscarte, a juntar las riberas de nuestra piel e irrigar la digital con corrientes de entrañable calor….

    Ando buscando un secreto, sólo lo sabes tú, mi Niña, y él, mi Vida. Sí, ando a la caza de amaros con sigilo….

domingo, 23 de febrero de 2014

Ya he adecentado toda la casa



     Ya he adecentado la casa, tan sólo queda una última pincelada al armario y a la cocina, cuando se seque la ropa y termine la comida.


     Ahora a ataviar nuestro lar, no con simples palabras sino con una desgrana de sentimientos caligrafiados que conforman en líneas finas el trino humilde y suave de dos revoltosos pajarillos. Así es, he de abigarrar en la brisa de este espléndido día el latido de nuestros corazones. Latidos que no son sino la inacabable poesía de dos almas marginadas a vivir separadas.

    Mas no será amor triste, pues se alzará intenso bañando el cielo con el vaho del pecho. Así, con rima sencilla, ambas flores crearán un soberbio jardín de alma aunada que coruscará celeste, no como Sol o Luna llena sino puro como gusanillo de luz que surge por el iris de nuestros ojos revelando cuan intensa es la claridad en nuestro pecho.

     Ecos de amor que a todas horas y en cualquier lugar restallan con vigor. No hay calma en nuestros corazones, entonan con ta n conmovedores anhelos que asemejan a luz blanca de amaranto aterciopelado que aflora tan si estuviésemos uno enfrente de otro, mirándonos…



     Prosigo como siempre, aun sufra por no poder recoger la gala que se abre tras tus encarnados labios. Mas no estoy triste pues sé de tu amor y francamente, aunque ahora no me sacies con tu dulce saliva, sé que si te suplico el suave bálsamo de tu Vida me tildarás a besos, aun me desmaye de tan vasta pasión.

viernes, 21 de febrero de 2014

Aguanteré la tarde lúcido


     ¿Aguantaré la tarde lúcido?, como desvelada vela, o seré tan sólo ola de sueño que roto y derrotado caiga al lado de tu cuerpo. Con algo de empeño me mantendré cuerdo, sin perderme, y con ganosas esperanzas de volver a galantear, como barca perdida, sobre la Mar de mi vida.

     Deslindaré eternamente esta orilla, seré la tácita tierra que aguarda la embestida de agua salina. Mas sé, que mientras aguardo cierta fortuna, habrá congoja que me ahogará como si naufragara entre fantasías, que incluso quebraré en llanto entre las rocas del escarpado acantilado del destino.

     Pero de costa a costa, por toda esa anchurosa Mar titilarán mis ojos como porcelana blanca, codiciando una única Piedrecita para mantenerla entre las valvas de mi corazón, una brizna de ella que ya es perla entre las conchas de mi pecho.

     Con cautela, sin velas ni remos, espero una pequeña lisonja que no sea simple señuelo. Sé, que si vuelve la pongo en peligro y que si a mí no viene, mi desdichada ventura se pierde insegura en ponto oscuro, en sombrío Mar helénico… En fin, entretejo al viento esta jarcia interminable de amor que me abarloa a un solo corazón. Sin perspectivas de tenerte pero ufano, como inalcanzable cima, de quererte locamente.

jueves, 20 de febrero de 2014

Expresarse


     Expresarse debidamente, no sólo con humildes palabras sino con todo un haz de agasajos. Exteriorizar desde la más insignificante reminiscencia hasta el recuerdo más bárbaro, para que no se malogre ni una gota de la inmensidad que siento. Devorar, sí, devorar ansiosamente la razón vaciando mi loco y enamorado juicio en forma de regalos, halagos o vocablos. Recalco, que lo haré ansiosamente, como hambriento de no poseer nada más, ni siquiera lo imprescindible para vivir,.. un mendigo que abre ambas manos para asir la flama encarnada que emana, como ritual, en cada latido de su corazón.

     Son gestos inocuos que revelan la atención que entrego a mi Niña, aspavientos que ella acepta sin rehuir y con celo los arraiga en su pecho. Es tan fácil de complacer, unas miajas de aquí y unas menudencias de allá y radia desde dentro como Sol que es.

     Por ejemplo, si la calzas unas insignificantes zapatillas instantáneamente adquieren en ella el significado de frágiles zapatitos de cristal, o si la cubres con una prenda ligera y fresca de repente se muestra esplendorosa como revestida de floresta primaveral, o si la adulas con una amoratada bolsa de aseo para que atesore su reservado y arrebatador perfume ella se diluye azucarada por el aire endulzando cada rincón que acaricia como si fuese musgo húmedo, denso y otoñal.

     ¡Ooooh!,… ese lindo presente de muñequilla maestra que sólo refleja ligera gracia de cuan maravillosa es, o sus finas e íntimas prendas que se adhieren al su sedosa piel con lascivia queriendo comprender esa calidad suavidad, o un corazón frágil, este año de cristal y el pasado colmado de ruiseñores y mariposas, para que lo sienta y lo lleve siempre consigo y se sienta alada por dentro. Compartir cada conversación, como si estuviese ahí, a su lado, investigando en la cueva de Maltravieso, preparando el tema del puente de Alcántara, o entrelazando todos los cabos de la excursión a Atapuercas. Sí, disfrutando de ese día que la proclamaron la reina que es, o riendo con las gafas de buzo que evitan que lagrimeé cuando pica llorona cebolla, o con ese “pumba”, que suena tan bonito y gracioso cuando ella lo cuenta, sí, ese golpe contra un cristal transparente….

martes, 18 de febrero de 2014

Mariposas


     Catedrales de plata blanca en cielos dormidos, agujas de otro mundo que reposan en silencio. Ahí, en esa apartada existencia, me camuflaré esperando la dulce dádiva de sus manos. Me abandonaré bajo esos arcos donde respiro cristales de agua helada, donde la alba calma, como fuese si llama, cuartea mi piel, enluta mi alma y amortaja de desconsuelo mi corazón.

     Mientras soporto el sombrío peso de otra alianza, de ese sello que me desposeyó de mi Niña, que la retuvo con anterior sino, aguardaré a que un haz insignificante luz atraviese la transparente roca de la distancia, a que la armonía del querer nos junte de nuevo.

     No pido nada más, tan sólo que no haya olvido y, por supuesto, que en la insondable Mar de tu pecho no haya sombra alguna. Por ello me detendré en la misteriosa noche que me ahoga como fulgurante Luna llena, cohibiendo mi canto dentro del teclado.

     Que ruede tu vida, que haya perenne primavera para mi mirífica Amapola, que aleteen sus pétalos en el aire añil y que se calme el brío de su inmenso corazón. No quiebres de Amor, que aquí inmarcesible seguiré, sembrando letras cautivas en la distancia…

viernes, 14 de febrero de 2014

Cuando la luz neón de tu cuerpo deriva ante mis ojos me quedo inmóvil y traslúcido


      Cuando la luz neón de tu cuerpo deriva ante mis ojos me quedo inmóvil y traslúcido y, como si fuese humo de astillas, revuelo sobre cimas y entre árboles logrando alcanzar tu aposento. ... y ahí yazco feliz, leyendo del libro abierto de tus manos y de tus ojos, y enhebro con el murmullo de tu respiración mis triviales frases. Beso, Vida mía, el umbral de mi vida, tus labios.

     Sé que soy hombre común que avanza paso a paso y a veces retrocede sin querer, que le atrae el ruido del aire entre las ramas y el trino de los pajarillos y que elude sin darse cuenta el zumbido de los coches…. Mas, aunque camine invisible por el escenario de esta vida, poseo un romance tan manifiesto en mi pecho que a veces sin querer intercambio inexplicables sensaciones, propalo mis oculta flores, mi loca alevilla que se sumerge en el aire,… no van a la deriva sino al lugar bello, a expreso cuerpo, a acariciar tu corazón….

martes, 11 de febrero de 2014

Candoroso pensamiento


     Me precede candoroso pensamiento, tan de cerca que me ciega los ojos, cargándolos de pelo fino y castaño, de estilo negro con alamares azabaches y de manos añiles, pequeñas y sedosas. Camina hacia el colegio gentil y a paso firme, y al presentirla la alabarda afilada de Cupido sesga mi corazón desangrándome en reverencias.

     La persigo con la mirada hasta que llega a la ancha puerta, la oteo al cruzar la carretera y despacio, retirándome, la acoso con sinfín de besos, que no son sino versos que desprendo a raudales desde mi pecho. Esquivando a sus churumbeles y abriendo las pesadas puertas, entra en la portería donde aguarda a empezar su deber de maestra, deshaciéndose en saludos….

     Yo también espero, lo admito, comedido permanezco eterno a su lado. Bien sentado en el coche o bien sirviendo a mis clientes, entrego sin dilación todo el amor que siento por Ella. Amor mío, recibe sin necesidad de abrir los ojos ni de destapar el pecho todo este íntimo borbotón inevitable de voluntad, todo este alce de latidos que, como sueño benigno y liviano, se arrebozan a tu cuerpo como segunda piel, como íntima ropa de abrigo.

     No dejaré de tomar esa lírica que dispersas en el aire, que penetrará por mis vanos castaños y por la tronera de mi voz. Poesía que se infiltrará libre por las paredes de mi cuerpo hasta sobar mi corazón. Abandono cuanto dentro encierro e intuyo que ya nada material poseo, pues mi Niña, sinceramente tan sólo acaparo esa diadema de Aurora que alzas en mi pecho.

domingo, 9 de febrero de 2014

Rotular un texto


     Rotular párrafos limpios que te agasajen tal como mereces. Escritos lentamente, con trazo no muy ancho y sin precisar ni subrayar detalles, tan sólo una mayúscula al principio de algunos vocablos que evidencien quien es la Mujer de mi vida. Acompañando a esos Nombres con letras versales, y rehuyendo que lo repetitivo y empalagoso, unos sinónimos muy rebuscados y sinfín de metáforas sacadas de la mar revuelta, de la exuberante dehesa o escogidos, simplemente, de entre los suaves aderezos de una cocina o de los ridículos adornos de una alacena; o por qué no, tal debe ser la riqueza de las alegorías, que afiligrane sobre el papel pasteles dulces y crujientes como barquillos de azúcar, o suaves y cálidos como labios de chocolate fundido o entrañables como la linfa roja de la savia de mi Amapola o del tuétano cereza de mis huesos. Así, desenfrenando mi silo de sentimientos sembraré innumerables párrafos ante tus ojos y labraré el hermoso y frondoso texto que mereces, cultivaré oculto en tu corazón un amor noble, leal y convencido de que Tú eres razón de vida.

     Vasallo de una esperanza, de sentir la vasta gloria que se abre tras la mar de tu boca. Es mi sincera voluntad, el tesón de gentilhombre, postrar reverencia completa de Amor a tu Vida.

viernes, 7 de febrero de 2014

Un temblor


     A veces un temblor destroza mis ventanas, como si fuese un peligro de bombas sin anunciar por sirenas, trona en esta morada llenándola de sombras. Mas la ráfaga imperceptible de un cometa, la lengua que tremola en el fogón de una boca o el leve roce de unas yemas basta para saberme abrazado,… es sentir en este jardín el rumor de las hojas que invaden y abrigan a una flor diminuta….

     Presiento que esta piel es fachada que oculta anónimo corazón. Vive en gueto, soterrado entre huesos, latiendo silenciosamente y caligrafiando con modales y obediencia ciega camino infinito…. Todo mi ser sale por las venas, regando con fértil sangre la tierra donde sé que crece mi Amapola.

     Pero en mi conciencia hay aguijones que me hieren escandalosamente. Cuartean este corazón, sólo tuyo, con sierra mal afilada y aun así permanece escondido, aguardando a llenarse de salitre con su Mar amada. Coagulado se asfixia por atender a una Vida, por consumar milagrosos besos.

jueves, 6 de febrero de 2014

Un ratito para estar contigo


     Bueno, después de profanar mí tiempo con un sinnúmero de cuestiones profesionales, horas que aprestaría de muy buen agrado sólo para ti, me allano sobre el teclado sin más dilación. Pisándolo deprisa, como caballo desbocado, para surtir de rico lenguaje ese joyel que atesoras en tu pecho: tu corazón.

     Desearía poseer vastas exclusas en mis pequeñas manos para que al abrirlas descargasen torrentes de ideas. No sólo afluir ríos de amor hacia tu profunda Mar, sino también aquietar el sinfín de imágenes, sensibilidades e ilusiones que volcánicamente se alzan desde mi íntimo hogar.

     Tú, Vida mía, usas badil de cuello fino, de orejas blancas y de lóbulos y labios carnosos, te vales del cálido e inasible aliento de tu pecho y avivas enigmáticas e inextinguibles centellas en los etéreos espacios que hay en tus ojos. Así que estas brasas que acucias con maestría originan raudales de lava que se aúpan hasta mi cabeza y ahítan mi razón. Desearía aliviarlo a diario, a borbotones ante tu bello rostro, descargar la idolatría que gozo y desenfrenarme a merced de un único jardín….

     Sólo deseo que mis vasallos dedos sean los guantes en tus serviles manos, que sean lazos atusando tu pelo, que se encepen perennes por tu cadera o por tu piel blanca y desnuda. Sí, Mujer, sentir la natural lírica de tus labios para aliviar la presión de mi sien…. Ábreme las compuertas de las yemas para que drene los poemas en tu corazón.

martes, 4 de febrero de 2014

Abrió el paraguas


     Mi Niña tiene razón, el acolchado cielo se alborozó tanto a su paso que aspergió diminutos y cristalinos borlones en su deslumbrante piel. Sí, había indicios de aguanieve en el parabrisas del coche, unas gotas tan microscópicas como el rocío. La algodonosa nube se devanó en cascabeles por la calle, alegre y atenta águila que a su paso tapizó el suelo con mantas de espejos.

     Qué expresan esas sutiles chispas hialinas, son tan pequeñas que ni siquiera entrañan frío, menudencias diamantinas que labran la superficie pulida del cristal, que orlan el suelo que Ella pisa; …qué representan esas sueltas y desabrochadas canicas, acaso intentan bordar el saleroso paso de mi Mujer, su hermoso talle, su sereno y sincero rostro....

     Cuando se arrima lo justito a una pizca de agua, ésta se torna preciosa, de jade, reflejando los visos de su abrigo negro o gris, de sus guantes azules, de su cartera parda y su bolso de elefantes. La miaja de rocío muta excelsa y noble reverberando la miel de su piel y el abisal ámbar de sus ojos, una cadena de asperjadas gotas que adquiere un valor ilimitado. Mas, aún así, si alguien disfrutara de esta alhaja distaría inmensurable distancia de lo que en verdad es sentir el embrujamiento directo de su amor. 

     Aunque yo en estas notas refleje un indicio de su entraña me quedo en un minúsculo ápice de describir cuan preciosa es. Su pecho, ahíto de mullida ternura, es inmenso y su airón corazón abriga por igual a sus niños, protege su familia y nos acoge a mi hijo y a mí. Es más que una estrella de diamante pues sólo refleja primorosa y transparente forma de ser.

     Mi Vida, alago tu aliento, el aroma de tu cuerpo, tus finas cejas, tus pestañas, tus orejas y tu pelo corto y suelto. Amo, mi Amor, el agasajador Olimpo que posees por pecho, el divino corazón que entibia tus venas y acalora mi alma, ese tropel de latidos que es la antecámara de mis sueños, …el umbral de mi vida.

domingo, 2 de febrero de 2014

Silenciosa fibra de papel


    Hoy he comido en casa de Jaime. Ayer, mientras yo estaba dando clases en Badajoz, quedó con Garcy para practicar al pádel; deben entrenar para la asignatura de gimnasia.

     He de exprimir al máximo estas esporádicas llamadas, ya que así se suelta un poquito de mí, pues, aunque tiene las puertas de casa abiertas de par en par, fuera del colegio sólo se relaciona conmigo. Como vivo aquí, al lado del campo, podría decir que únicamente conchaba con los pajarillos, que juegan y trinan eufóricos entre las ramas de los árboles, y con las ovejas, que torpemente balan mientras pastan por las lindes del pueblo. Así que, cuando telefonea Garcy o Jaime, me entusiasmo de que se “despegue” algo de mí y se desvele tras otras puertas, que con bonanza y entereza cuelgue su cazadora en otra percha y que se relacione con chicos de su edad….

     Hemos comido pollo asado y una ensalada que he hecho, con uvas pasas, queso, jamón york, espárragos blancos, picatostes y lechuga y aliñada con bastante aceite de oliva, una pizca de sal y una cucharada de vinagre de Módena; me ha salido muy rica. Después tomar el té he regresado a casas a hacer, sin pizca de ganas, algunas cosillas como tender la ropa de la lavadora y recoger la cocina.

     Ahora estoy aquí, encogido en el sillón, y advierto la belicosa soledad que hiere mi alma de tristeza. Estoy tan entregado a él, …y a ti, mi Amor, tan claveteados estáis en mi pecho que cuento y recuento cada hora que me quedo a oscuras. Mas sé que es el clima de mi vida y que, aunque luzcan intensos Soles, a veces habrá ligera niebla y otras, a causa de la soledad, se me desplomará encima borrasca fría y dura que me quebrará el corazón como si fuese de hielo frágil… Es mi pasión que poco a poco camina, él crecerá y tú, Amor mío, te darás a tu familia y yo, soportando las jugadas de esta vida, culebrearé entre paredes vacías de eta casa, invernando hasta que entre un gusanillo de luz (el teléfono, el correo) o entre un Sol sonrojando mi pómulos…. Yo, Mujer mía, hijo, hijo mío, os entregaré en forma de caldeada escritura, en silenciosa fibra de papel, todo mi amor, mi vida.

Encogido entre los brazos del sillón


     Encogido entre los brazos del sillón y con una manta cubriéndome las piernas, disemino sobre el teclado todo lo que atesoras tras mis labios, es la ola que tú abigarras en la arena de mi boca. Sorbo saliva para templar el arrojo de mi pecho, pero aun así, como si mi corazón fuese un rescoldo de pura e inextinguible antracita, resoplo tu candente amor como una locomotora de vapor.

     Sí, Vida mía, aunque esta noche también me cueste revolotear como murciélago, es tanta la pasión que encierro en este carcaj, sólo tuyo, que por las yemas de mis dedos se me disparan incontables flechas.

     Hay tanto diamante encendido en las esferas de tus ojos que abrasas este dominio humilde con virulencia volcánica. Así, en mi entraña, en esta subordinada caldera, nunca se reduce la presión y siempre resuella geiseres de amor para ti…. 

     Es hora de bajar las escaleras, no para descansar, sino para alear con fuerzas hasta alcanzar tu lecho y refugiarme en los deseables secretos de tu cuerpo, o para flotar como burbuja irisada entre tus sueños.

      Me aferraré a tu cuerpo y con mis dedos leeré el fino perfil tus labios y enroscaré mi lengua a la tuya, hasta desleírme lentamente en adagio de inacabables besos, en un recreo de azucarados gemidos…