Cuando la luz neón de tu cuerpo deriva ante mis ojos me quedo inmóvil y traslúcido y, como si fuese humo de astillas, revuelo sobre cimas y entre árboles logrando alcanzar tu aposento. ... y ahí yazco feliz, leyendo del libro abierto de tus manos y de tus ojos, y enhebro con el murmullo de tu respiración mis triviales frases. Beso, Vida mía, el umbral de mi vida, tus labios.
Sé que soy hombre común que avanza paso a paso y a veces retrocede sin querer, que le atrae el ruido del aire entre las ramas y el trino de los pajarillos y que elude sin darse cuenta el zumbido de los coches…. Mas, aunque camine invisible por el escenario de esta vida, poseo un romance tan manifiesto en mi pecho que a veces sin querer intercambio inexplicables sensaciones, propalo mis oculta flores, mi loca alevilla que se sumerge en el aire,… no van a la deriva sino al lugar bello, a expreso cuerpo, a acariciar tu corazón….

No hay comentarios:
Publicar un comentario