Bebo la saliva de tus labios, la miel de tus hontanares. Locura que me lleva a libar con exasperación el sedoso estigma de mi flor. Pletórico, exprimo todo mi verso de amor y derrito hasta la última lágrima de tinta. Es manuscrito pulso en una botella que naufraga en piélagos de ensueño. Delicada palpitación de estambre que fecunda el inmarchitable pistilo de mi Amapola.
domingo, 9 de julio de 2017
miércoles, 5 de julio de 2017
domingo, 2 de julio de 2017
El laberinto de Casiopea
Se superponen distintas bellezas
a su derredor, quedan tan cerca
las flores, las yemas, el pasamanos
de la yerba y el agua de la alberca
que las pueden asir con sus manos.
Allá, un tanto lejos, se alza la grandeza
de la sierra de Salvatierra y al otro lado,
por donde se abre la aurora, el altozano
de Hornachos, unos confines tan lejanos
que, sólo con un esfuerzo sobrehumano,
se someterán a sus corazones. Naturaleza
que les cautiva con máculas de maleza
verdinegra en estivales océanos dorados,
con vientos balsámicos de dulce jara,
y retama y con la nobleza de la encina
y del alcornoque de rugosa corteza.
El paisaje brilla bajo la añil cortina
del cielo y un cencio muy gélido ara
el amanecer…; por fin, se iluminan
sus bracillos cohibidos por la rudeza
de la desalmada corriente matutina
y sus sonrosadas orejas y naricillas
se esclarecen con la furia de la vida.
Lazos de sueño ya no varan en sus mejillas
ni la lúgubre debilidad ocupa sus rodillas,
pues ya saben cómo se cae la flor cerezo; …
lavada en llantos mamá aliviará tropiezo.
Ellos reflejan una ternura inmaculada
de nostalgia que retrocede hasta la cuna.
No, Amor, no deben tocar con espadas
venenosas las cálidas y claras lagunas
que desescarchan sus párvulas almas
y, aún menos, con pócimas de calumnias
embusteras que mancillan el lar tu cama.
Quizás haya ruinas en ayeres de Luna
que marchite hermosa flor de Amapola,
pero, aunque rebrote una semilla sola
sorprenderá su torrente de primavera.
Así, fértil vientre de madre que diera
relumbrar de júbilo a umbral del Ser,
defenderá toda desolación de espada
tóxica. Con menta y toronjil y con eras
de hierbabuena, logrará un nuevo placer
en candela prodigiosa, y con lluvia ligera,
purificará la heroicidad de la comuna
de sus tres audaces hobbits que, como fieras
en único deseo de esperanza, obrarán azar
de Estrella en su pecho. Ya, sin fantasmas
morarán en fantasía de príncipes y Reina.
viernes, 30 de junio de 2017
jueves, 29 de junio de 2017
miércoles, 28 de junio de 2017
domingo, 25 de junio de 2017
viernes, 23 de junio de 2017
Si pudiese me tomaría la tarde libre
Si pudiese ya me tomaría la tarde para estar contigo, me quedaría aquí, cosechando palabras que exterioricen mis sentimientos. Sí, aquí, frente a ti, encarnando eternamente tu lindo nombre.
Mi Amor, si tuviese la tarde deshojaría pétalos de una margarita de ensueño y, con cada -me quiere-, acariciaría la claridad de tu belleza y te diría murmurando, sin prisas y mirando tus ojos, que en la cuna de tu pecho se aloja mi corazón, que mi vida ya no me pertenece y que tú, Amor mío, eres ilusión, eres mi perenne sonrisa.
Mas, con cada funesto pétalo de -no me quieres-, una niebla cerrada rodeará mi cuerpo envanecido y, llorando como el que muere, desangraré toda mi tinta de amor, agotaré mi nostalgia hasta desconcertar el corazón de mí Mujer, mi único Amor… Patricia.
Así, esta cascara sin corazón propio, pierde la razón y se inunda de la dicha que siente, del bienquerer que tú le brinda, de la hermosa dádiva que rescata de tus fotografías, de tu sonrisa, de tu mirada abisal y de tus finos, rosados y dulces labios…. Patricia, ahogaría mi añoranza en la mar de tu boca… TE QUIERO.
jueves, 22 de junio de 2017
El Sol comienza a fundir las aceras
El Sol comienza a fundir las aceras, hasta el añil del cielo se emblanquece y menos mal que hoy no hace el calor de días atrás.
En la sombra del portal de casa se resguardan los pajarillos, Lunares, nuestro perro, siempre que sale mira debajo del coche para correr detrás de algún gorriatillo.
Y aquí, en nuestra particular ventana, sigo lento y seguiré sin pausa, para ofrecerte un gesto risueño, un sosiego capaz de refrescar tu piel y de reproducir los latidos de mi loco corazón.
Descarnada y emblanquecida mi mente, cuido las palabras como si fuesen gaviotas que revolotean alrededor de la mar de tu boca. Sí, Amor mío, con una ternura marina, de playa cristalina y agua turquesa, y con ecos que recuerdan a los océanos que oculto en la caracola de mi pecho, decoro un beso fresco y lozano que arrimo, cerrando los ojos, a la ternura de tu mejilla.
Apoyo mis labios y siento la fina piel de tu mejilla, la savia de mi boca humedece tu carita y, durante unos minutos o unas horas, que parecen escasos segundo, me estremezco como un tímido niño no quiere hacer daño, que no busca nada, que lo que anhela ya se lo has concedido, mi Niña, la esperanza de poder Amar tu Vida.
El pulso se ceba con mis manos que se entrecierran a tus finos brazos. Siento en tus venas ríos de amor, en tu piel arena fina que seduce mi vida y en el aroma de tu cabello los sueños de tantas noches…,
Gracias, mi Amor, gracias por dejar que me enamore de ti.
miércoles, 21 de junio de 2017
lunes, 19 de junio de 2017
Patricia
Es como ese poderoso Sol
que alcanza a derretirme.
Siento en mi frágil corazón
su dulce nombre, inerme,
sin amparo y aun enferme
de calor ante infinito amor…
busco rimas con él, caricia,
su acto volátil, una delicia
sedosa que me desquicia.
Alas de fortuna, una primicia
de llegar a saber de Patricia
y comprometido al clamor
me afano loco de codicia
por logar un sitio en la flor
de su pecho. Sí, con la pericia
de un poema encantador
rocío versos que hechizan
su cuerpo; algo de justicia
suplico para tolerar el dolor
de mi guarda. Es como Galicia
húmeda y verde que beneficia
a loco trovador de la fantasía….
domingo, 18 de junio de 2017
Avispa de la risa
Ya se ha echado el Sol y apenas restan unas horas para decir buenas noches. Así que he de escribir rápido, he de escurrir la seca linfa que ha aguantado en mi cabeza tras la bochornosa tarde para gratificarte con etéreas frases. Sí, expresiones incorpóreas pero abiertas, con cierta vida y capaces de arrancar sonrisas con necias bromas e incluso volatizar el exquisito licor de las lágrimas con atildados chistes.
Mas esto surge como los relámpagos, una risotada que detona de entre dientes, que en un principio trompetea entre los labios, “duchando al más próximo” y se remata con abrir la boca de par en par y sin ser capaz de parar. A raíz de aquí, y si la risotada no se frena, es cuando mana el exquisito licor de las lágrimas…
Por qué te cuento esto, es por lo que me ha sucedido esta tarde; Mi hijo y el presente necio que escribe, estamos tendiendo la ropa y sin saber cómo ni ser capaz de repetir los malabares, he terminado con una avispa espachurrada detrás del bañador, en un costado. Te describo el malabar por encima, mi terraza tiene una gran jardinera a un lado de la baranda, todos los veranos se llena de avispas; las atrae la humedad. Pues bien, esta calurosa tarde, cuando más rabiosas están, espanto a una latosa avispa. Ésta se ha resarcido a picotazos pero, muy a mi pesar, me he vengado… he salido corriendo, he desparramado las camisas, los calcetines y los calzoncillos por suelo y por la calle y he terminado rodando tras tropezar con una silla… Mi hijo harto de reír y yo a carcajadas sueltas sin poderme levantar…
Todavía no me duele el picotazo pero sí siento culazo, es como una inyección; COMO DUELE… A la pobre avispa la he serigrafiado sobre el bañador. Gracias a las carcajadas y las lágrimas han resuelto sobradamente el tema del dolor….
Qué es el amor
Si paseo entre los recuerdos,
por la senda de la confianza
puedo atrofiar mi enseñanza
pues de esta forma me pierdo
la risa y el alboroto, la danza
de los árboles y el revuelo
de los pájaros. Así, prefiero
lo vigente, el alumbramiento
constante de nuestro tiempo.
En mi mente quedan los huecos
justos: júbilo, duelos y anhelos.
Mas, en mi pecho, en su corazón,
se armoniza y dilata toda razón.
Sucede entre latidos inciertos,
recelos de ser demasiado sincero.
Aun así, en lo más profundo
de mi alma freno mi corazón
para deshollinar el carbón
que no alcanzó las yemas,
es el amor en las sombras
el dolor…, el mal de amor,
el miedo a que mis poemas
se malogren vagabundos
en la red virtual del mundo.
En cambio, otras sensibilidades
las extraigo con mucha cautela.
Son estrellas para un universo,
libres, eternas, … unas estelas
delicadas, en forma de versos
que pretenden una única cima,
el señero corazón de tu cuerpo.
Rozan el cielo, pues son anhelos
detenidos entre relojes de arena,
paralizan mi tic-tac, esa rima;
Patricia. El espejo de tu alma,
le puede dar cuerda de nuevo
y revivir en Vía Láctea, en lucero
del alba que surca un único cielo.
Así, la milagrosa fuente de tus besos
se precipita a través de mis versos,
cascadas efímeras y desconocidas
que son francos testigos de mi vida.
Con un mimo y mi corazón vuela
durante siglos, pues se deshiela
todo su latir en un ígneo delirio.
Recoge las caricias, mis halagüeños
versos, la sed de besos de este lirio,
coge todo lo que exijan tus sueños;
mas déjame una migaja de amor,
la brisa de tu cabello, el pequeño
roce de tus dedos o sólo el sudor
de tan bello cuerpo, una acuarela
con la que esboce los martirios
de querer hasta el ahogo ciego.
Si sólo hay silencio y culmina
esta desesperante situación,
mi latir se frena y el corazón
se ensucia de nuevo en carbón
que no refluye hacia las yemas.
Deja, Amor, que te deposite
el libro abierto de mi pecho,
deja que con palabras pinte
magia de singular nacimiento.
Una rosaleda de sentimientos
en los complacientes destellos
de tu mirada, en la delicadeza
de las yemas de tus finos dedos
y me eclipse de toda realidad
al sentir el roce de tus labios,
el revoltoso lacerar de deliciosa
lengua que desborda la alegría
al desmenuzar mi gran corazón,
al sincerarte con profundo beso….
https://vimeo.com/222077909
sábado, 17 de junio de 2017
Menesteres olímpicos
Seguro que ha sido un día de menesteres olímpicos, servir y servir tantas mesas y a tanta gente. Claro que no recuerdas las caras de la primera mesa, hasta olvidaste dónde está la puerta de la cocina. Trabajas hasta bien entrada la tarde y sin apenas dormir por el calor, madrugas para sacar un extra, comes de pie y sin descansar…, pero sé que estás acostumbrada a echar horas de más e, incluso, a cabecear en un rincón para sacar fuerzas de flaquezas.
Sé que no te gusta tanto trajín y que tus ojos naufragan en el sudor, mas asumes que tu oficio es irremediable. Aguardas detrás de la puerta, atiendes las suplicas de los comensales, sus aguas, sus refrescos…, amontonas los platos. No tienes ni un santiamén libre, ni un ratito para detener la galopada de atender a todos, seguro que se te seca el manantial de tan dulce saliva; árida boca de mi Amada.
Si contabilizas cuántos pasos has dado, a cuantas personas has atendido y lo compararas con la remuneración, reiras por vergüenza de tan irrisoria cifra. Mi hermosa Mujer, mereces muchísimo más, debes de percibir un sueldo particular, y no por servir sino porque posees una sensibilidad especial, porque eres diferente, una dama capaz de seducir a la Luna, de porte perfecto, esculpida al fuego de la pasión y en las orillas de los espejismos…
No te preocupes, mi Vida, que en casa seré solícito esclavo. Comenzaré por lavar tus delicadas prendas, lo haré a mano, con perfumado norit, para que cuando vayas convenzas de que eres especial, Vida mía. Las demás tareas las realizaré con disciplina diacronía, imaginaré tus ilusiones y los deseos de los niños y forjaré mis huesos para atender todos vuestros ruegos.
No habrá descanso por mi parte, pletórico de cariño y alienado, me enredaré con el oficio de complacer, tengo que gratificar el extraordinario amor que me brindas. Así, seré contable de los dedillos de tus pies, los relajaré a besos, descansarán en chanclas dignas y reposarán sobre puff mullido. Mis manos, las yemas de mis dedos, te conferirán la energía perdida, horas y horas laxando tus tendones, tranquilizando tus articulaciones y abriendo cada enloquecedor poro de sedosa piel. Todo, mi Vida, para que te abandones hacia el poniente de los sueños, para que inventaríes cada esquina de tu particular Luna, para que con el rosado unicornio que vive en tu corazón galopes de estrella en estrellas en nuestras mansas noches…
BESOS MI VIDA.
Buenos días
Sediento de los labios de una sola fuente, sediento de libar un poco del vaso que tú, Patricia, sabes…
He salido a desperezar los músculos con unas carreras y al pasar delante del arreate de jazmín, la fotografía que has visto, he soñado con undosa alevilla, con una mariposa cristalina que flotaba con una única aspiración, infiltrarme tras las rendijas de tus ventanas, de tus cortinas y deslizarme entre tus sábanas para depositar el dulce y fresco aroma, el polen que me entregó la flor del jazmín a primera hora de la mañana. En ese instante me vi radiante y liviano y, dotado de un vigor que jamás he sentido, floté como audaz viento que recolecta átomos perfumados al rozar las yemas de ogostadas espigas.
El calor estival dora la madre tierra, la corona de oro, una fiesta nupcial para el vientre de toda vida…; como puedo exteriorizar semejante cariño. Desde las horas del alba he de dedicarte el añil del cielo, ofrecerte el canto del ruiseñor sobre la verde encina, he de brindarte la aurora que, aunque se descuelle poderosa cada mañana, se advierte plisada pues es segunda en belleza. Mi amor, me turba el no hallar la flor diamantina, la piedra rubí, el cristal esmeralda del manso manantial con lo que pueda reproducir tu hermosura en la escritura.
Patricia, admiro tu esplendor como lucero que ha dividido mi corazón y, algo vergonzoso, pero con la honestidad de asegurar que sé amar, afirmo que un nuevo Sol ordena mi humilde vida.
Qué suerte la mía que presiento domesticada mi sangre. La advierto sometida al Amor, como fluye desde el corazón a mis yemas, como se armoniza, mi Vida,
He salido a desperezar los músculos con unas carreras y al pasar delante del arreate de jazmín, la fotografía que has visto, he soñado con undosa alevilla, con una mariposa cristalina que flotaba con una única aspiración, infiltrarme tras las rendijas de tus ventanas, de tus cortinas y deslizarme entre tus sábanas para depositar el dulce y fresco aroma, el polen que me entregó la flor del jazmín a primera hora de la mañana. En ese instante me vi radiante y liviano y, dotado de un vigor que jamás he sentido, floté como audaz viento que recolecta átomos perfumados al rozar las yemas de ogostadas espigas.
El calor estival dora la madre tierra, la corona de oro, una fiesta nupcial para el vientre de toda vida…; como puedo exteriorizar semejante cariño. Desde las horas del alba he de dedicarte el añil del cielo, ofrecerte el canto del ruiseñor sobre la verde encina, he de brindarte la aurora que, aunque se descuelle poderosa cada mañana, se advierte plisada pues es segunda en belleza. Mi amor, me turba el no hallar la flor diamantina, la piedra rubí, el cristal esmeralda del manso manantial con lo que pueda reproducir tu hermosura en la escritura.
Patricia, admiro tu esplendor como lucero que ha dividido mi corazón y, algo vergonzoso, pero con la honestidad de asegurar que sé amar, afirmo que un nuevo Sol ordena mi humilde vida.
Qué suerte la mía que presiento domesticada mi sangre. La advierto sometida al Amor, como fluye desde el corazón a mis yemas, como se armoniza, mi Vida,
SÓLO CONTIGO…
Qué bien se está en la calle
Que bien se está en la calle. Ha llovido y, como el pasto está seco, hay un aroma a heno húmedo que revela una realidad muy distinta a la que gozamos en casa. Dan ganas de dejar todo atrás y caminar como un ermitaño por los confines del mundo.
También acompaña una Luna rojiza tas velos de finas nubes. Con la fragancia del heno y la tenue luz de la Luna me afloran deseos de asir tu mano y pasear en el silencio de la noche.
Dos luceros desnudando sus secretos... En esa paz te contaría como fue mi vida anterior, lo golfillo que era, el esfuerzo que hice para sacar la carrera y lo feliz que soy con mi José y con mis amigos.
Pero ante todo abriría los dos hemisferios de mi celebro, sabes que están a tu absoluto servicio. Todos mis sentidos a tu alrededor. Sí, Patricia, mientras vinculases tu vida a la mía, con detalles de niña, de moza y de madre, te sorbería a través mis ojos, por los poros de las yemas de mis dedos e, incluso, oliendo el ensueño que retiene tu cabello.
Minuciosa atención para más tarde, para mañana y pasado mañana, para la semana siguiente y para año tras años, lograr que consigas tus sueños, apoyar tu felicidad y dadivar los aniversarios, los recuerdos, los primeros, segundos y ulteriores besos.
PARA DARTE AMOR.
Qué difícil es disimular la soledad
Qué difícil es disimular la soledad,
el hinchado velamen de mi vida
se ha resignado a la tempestad
de la lluvia salina; tantas caídas.
Mas, me atrevo a vadear las playas
de nuevo en la orilla de las lágrimas.
La bóveda añil de cielo se desmaya
ante el deslumbrante Sol de Patricia.
Una aurora inexpresable, una delicia
que brota, de hermosura admirable.
Dame calor, que la locura es insoportable,
tu rostro origina literatura inimaginable,
un canto lleno de pureza que auspicia
mi fuego, rimas para calcinar versos
sencillos y limpios que siembran amor
en el corazón de esta criatura idílica.
Mediaré, mi Vida, cada una de las caricias
pues si caigo de nuevo, si rompes mi sueño
y estremeces cuánto te quiero, me muero
de mal amor demoliendo edén de los besos.
Notarás, mi Vida, que el talismán del amor
no es otro que un jardín repleto de gestos.
Un oasis sembrado de recuerdos, de colores,
de cajitas de músicas y de aniversarios.
Es el bienquerer constante y sin secretos,
desde que se cruzan los primeros valores
hasta que sucumbe la mirada en el rosario
del sueño eterno. Sí, carnaval de besos
y fiesta de caricias en abriles de amor.
Y si retorno al olvido, si me acuesto
en el perpetuo descanso en sudario
aguardaré a hacer amor eterno.
A TAN BELLÍSIMA MUJER
viernes, 16 de junio de 2017
Tarde de helados
De postre y para todos, un copón gigante, digno de señores importantes, con bolas de menta, vainilla, chocolate y fresa y con barquillo de galleta para dar a probar a mama. El fondo de la copa untado con caramelo de limón y menta para detener la temperatura durante la estupenda tarde.
A mama le retiro la nata, y por ello te suplico disculpas, pero es tan hermosa que te debo aconsejar, pero si la deseas me rindo, pues eres absoluta dueña de mi todo. Así, para mama, un cáliz de escarcha tan fría que condense el rocío de Groenlandia, con limón y menta y con un dedo de limoncello y unas gotas amargas de Martini blanco.
Todo servido en palco para Reina, en Groenlandia, donde el calor sea un simple Sol Ambulante.
Rocío de remotos sueños
Aunque no te resulte higiénico y, quizás, embarazoso. El almohadón y las sábanas de estas noches son cadenas de rumores, pues navegaste en sueños que se condensaron en estas prendas. Dormiría abrazado a esa alhaja de hilachas que, como cofre que atesora rocío de remotos sueños, guarda el sudor seco de todas tus dulces noches.
jueves, 15 de junio de 2017
Quedarme desnudo
Me gustaría quedarme desnudo,
tal cual vine a este bello mundo,
y así, limpio, unirme a tu cuerpo
con los sentidos atados a los tuyos.
¿Estoy listo?, ya respiro sin apuro
con tu pecho y me acostumbro,
blanqueo íntima piel, la redibujo
sensible y al olor me acostumbro.
Destapo origen, lo limpio para mí,
y veo recuerdos de una piscina azul
de una mujer bronceada con la luz
del Sol, fundida en bronce y oro, sí.
Nadie hurgó ese laberinto, cuentas
de su vida se atesoran en un baúl
de sueños, tamaño amor es puerta
de inmenso corazón. Su vida cuenta
de días y meses, semillero de alegría,
de gozo, de ilusión y de tierna poesía.
Mis días son álgidos y las noches cálidas,
respiro esencia esperando a la crisálida
que altera mi sangre, me abrazo al rocío
de las lágrimas, al vaho de los suspiros,
al hiriente desconsuelo del pecho, al frío
invisible de la soledad y anulo mi miedo
de desamor con palabras vagabunda.
Son de cariño a los de besos húmedos.
Ni es duelo ni siquiera es un sueño.
Perdón, pues sincero me muestro
al corazón que busco y secuestro.
Soy Cupido que agota su tiempo
entre nubes singulares del cielo,
lanzo deseos en flecha de acierto
que buscan un corazón perfecto.
miércoles, 14 de junio de 2017
No siempre estoy en el mismo lugar.
No siempre estoy en el mismo lugar, pensando delante del ordenador. A veces me paso el día en la cocina, como si hubiese un cubierto más sobre la encimera. Aquí, mi mirada se adhiere al espejo de la cerámica, al vidrio de los vasos, al filo de los cuchillos e incluso a los flecos del disco de fuego que copan la hornilla.
Mis dedos, similares en ahínco, se enraman con la madera de la cuchara, tan íntimamente se entrelazan que lograrían emparejar de forma divina el paladar de tu boca con los condimentos naturales del bosque; así, un océano apenas salobre aniegaría el cielo de tu mágica boca.
La creatividad, convierte la voluntad en iriscencia, y de esta forma combino el corazón rojo del higo con la rosada piel de salmón o, más bien, asemejo una lujuriosa reunión; mas, en esta ocasión es sólo tentación de conquistar la mesa con acuarelas sobre blancas porcelanas, el rojo de la pasión y la tentación rosa de tu sedosa piel.
O bien persigo una mezcolanza de caramelo de azúcar con trazas de menta que burbujeé en zumo de limón, una aleación fuerte y fresca para untar los labios con besos que aviven la exaltación del querer.
Siempre habrá un perol con carrilleras de ibérico de Montanera, donde hiervan las yerbas de los prados de Salvaleón, de Feria, de Frejenal de la Sierra y de Burguillos del Cerro. Un caldo cuidado con mimo, con incesante espumadera que retire cenizosa vejez y deje cristalina la salsa que inunde el iris de una Linda Mujer.
El romero perfilará los trazos que rodean sus pupilas, la hierbabuena albeará su aureola cándida, sin máculas, y el toque del dulce tomillo inundará de miel su forma de ser. Así, en el fogón, borboteo de menta fresca para tallar el interior de su cristalina garganta; hervor de carrillera tierna, de carne que se deshace en el hogar de su boca y atilda amor dentro de su corazón; y todo mojado con un tinto de Pago de las Encomiendas, un Xentia rubí que ajume la oscuridad de la razón y deje correr la hilaridad a puertas abiertas.
También podría continuar en la concina con otros argumentos, con el barrunto de un perro que ladra lejos o, en el mismísimo margen de la cocina, en el alfeizar de la ventana, con el piar de un atrevido gorriatillo, o también con el efímero trinar de la veloz golondrina o de forma más imperceptible pero muy, muy… apreciable, con el leve latido del corazón que pretende en todo instante la belleza, el vuelo de la sangre, la herida de la poesía, la lágrima sensible de amor…
Quizás no sea nada original con esta escritura, pues después de bregar toda la mañana y parte de la tarde, tras atarearse con los quehaceres de la casa en la noche estival y en un día de diario, sólo se busca el agua fresquita para restaurar el cristalino manantial de la boca.
Hiendo el cuchillo en mi terca sandía, retiro las pepitas negras que ensucian mi poesía, aparto la cáscara que camufla la realidad natural, limpio todas, todas… las zonas inmaduras de la pulpa y ya, con sólo lo mejor y sin nada de odio, te escribo con lírica el centro de esta terca sandia, lo más dulce. Es mi vida hombre que fluye en frío inerte, es vida dedicada a conservar corazón delicado, … es el querer el que me desvela, que canta como si nada, que acopia papeles y se entrega, sin mirar hacia atrás, a la senda del amor.
lunes, 12 de junio de 2017
JUSTO DETRÁS DE LOS OJOS
Cuando al fin me retiro, después de entrar y salir, de la comedia de colocar las cosas que, por sí solas, surgen en el medio de la casa, del enredo de subir y bajar las escaleras y de abrir puertas; tal como te dije antes.
Me siento en mi silla, en mi lado de la mesa y me esfuerzo en aquietar mis latidos, mi fatiga. Para ello enciendo una luz en mi cabeza, elijo un color y pulverizo una gota de aroma. Entonces surgen las imágenes, las figurillas que crean ilusiones detrás de mi frente.
Abro una hoja en blanco en el ordenador y comienzo a grabar, con el máximo rigor posible, la lámina que imagino. En este instante las figurillas se tranquilizan y te describen, Patricia, que me encanta pasear por los Barruecos, que me fascina subir a la montaña, que me vuelvo permeable al más mínimo detalle y, así, la simple espiga dorada o el diminuto brote verde me distraen como si la sencillez inundara mi cerebro.
De idéntica manera me emociono con la Luna llena, lo has visto en el vídeo anterior, o con los cortinajes de fuego que se extienden por cielo durante la puesta, o con el centelleante camino que el Sol alinea en la mar.
El abismo del firmamento, en una noche sin estrellas, me suelta la lengua. Hablo hasta el amanecer, sintiendo el agradable aroma del heno húmero, el relente que atemperar mi piel. Me acurruco, advirtiendo lo insignificantes que somos en el universo y, a la vez, lo maravilloso que podemos llegar a ser. Así, Patricia, intento dilatar mi ser hasta el infinito y aspiro, aun sea a base de verso, palpar lo inasible… el bienestar de sentirme en paz, el júbilo de pensar que me quieren y el amor al proyectar todo mi corazón en los demás….
domingo, 11 de junio de 2017
La Luna y el Lobo
Ya se levanta la liviana Luna
del vientre de madre tierra,
despereza tras ígnea bruma
y hermosa se cubre de velos
níveos y se acicala con halo
irisente. Así, desde su cielo,
ampara en dulces sueños
a las almas que destierran
su yacente cuerpo. Un viaje
astral que roza los luceros
del cosmos y logra pasajes
utópicos al revivir el amor
olvidado, la mirada perdida,
la carantoña estremecedora
y el beso…, el beso sincero.
Avasallando los esfuerzos
camino bajo el universo.
No…, aun esté macilento
de dar cientos de versos,
de devaneos de locura,
de hazañas bajo los paisajes
de Whitman y de sentimientos
de pecho para las criaturas.
Incorporo mi existente
espíritu y busco cientos
de sílabas en la cultura
selenita, de la llena Luna.
Se celan luceros insondables
y se desennegrece el tártaro,
mas se ensombrece mi noche.
Pálido albear, la interminable
bóveda que te desenmascaro
en esta tiniebla no es derroche
de letras sino oculta conducta
que brota al aullar a la Luna.
Un ávido deseo de andar.
En la opalescente dehesa
se dibujan, se reproduce
la llama fatua de antaño,
alusión que urdió un daño.
Pero ahora, ansío flotar
como una ligera pavesa,
volar para lograr grabar
una mácula sentimental,
gemas de gotas de cristal
de una risa que transluce
en generosa hilaridad….
sábado, 10 de junio de 2017
El vacío natural
El inmenso llano de verdemar,
de maretas de avena y cebada
y la enfebrecida sesión de piar
en gran butaca de alcornocal
o en sublime palco de encinar.
Ausente, sin apartar la mirada,
camino sin rumbo para limpiar
el tímido rumor de la amiga
sensatez, parto dorada espiga
de paja al deslizar mis manos,
desgrano sus bellísimas divisas,
oro que traza eterna realidad.
Agua verdinegra me impregna
y, en su pulida binza, singular
y azulado chispear de poemas.
Las rimas son un trinar silente
que revolotea el éter, detonar
de cuna de herrerillo y gorrión,
de sisón, ruiseñor y alcaudón
y de los grillos y del inocente
pinar que, al asentir petición
cariñosa del inasible viento,
disemina polen de fecunda
pasión sobre la lozana maleza
que cubre sigilosa naturaleza.
Froto la herrumbre del alma
de deidades extrañas y vanas,
y coloreo esta nueva fantasía
de vidriera; tinte primaveral.
Me sublevo tal cual, un cristal
transparente, reluciente calma
de aguas, de pájaros en ramas
y de oloroso heno para cama.
Ahora, el cálido rayo de Sol,
madura los óvulos de la flor
y conquista el polvo del suelo
con lozano frescor de pañuelo
de seda y con el jovial vuelo
de las amigables golondrinas.
No hay esperanza a la efímera
vida, sólo perdura la verdadera
tinta de escritura, la caligrafía
limpia, sin confines ni puertos,
va más allá de tantos muertos.
Un paraíso puro, de fantasía,
que esfuma toda la ceguera
que ocasiona el ruido artificial.
Necesito conquistar los huecos
retorcidos del castaño, secar
su resinosa sangre y alcanzar
el esplendor áurico del ámbar.
Demando esa espinosa prosa
que se enmaraña al espíritu
como ramal de la zarzamora;
acorralado entre las rozaduras
se infecta de dolor mi entraña.
Mas mi corazón, con hazañas
de hermosos versos, se dilata
por todo mi cuerpo; aventura
real o el ensueño, un diorama
caprichoso que tilda de plata
mi mejilla. Anélido depredador
que saca hasta la ínfima grana
de mi ser, mi inmortal amor…
La semana
Un instante en la mañana para cambiar algo, un hueco para retirar el óxido e intentar brilla.
Sé que todo tiene un final y que en un santiamén la alegría se anula, la bonanza se agota e incluso, la mismísima vida, se desvanece.
Mas, si en mi paso pretendo perdurar en el vasto corazón de alguien y, si acaso, en la mente de la gente, he de decir cosas dignas de oír, he de caligrafiar espacios de ensueño y perfilar entes hermosos. Por supuesto, en este tránsito no hay cabida para la simulación sino la mera presencia debe de ser digna de escribirse…
Así, el inasible aire que el lobo respira no es la esencia de su vida es, más bien, el sentimiento al contemplar fulgor de la Luna Llana. La sensación que reproduce con cada latido de su corazón al correr al margen del precipicio para lograr lo imposible para su camada…
La semana…, fue bien. Si mido el tiempo que emplee en cada día, de lunes a viernes, el primer día fue más que completo y aun así saque algo de mí.
El martes se enturbió por el cansancio y no sucedió nada especial, me alejé en mi precipicio y continué escribiendo. Quería acercarme al final de la poesía y entretejer la última rima, pero los achaques del día anterior enturbiaban mi serena imaginación.
Así que me retiré a dormir,
a alejarme en mí y olvidar
el paso de un día que al final
no tuvo nada de especial.
Al menos, ese preciado lugar
de sueños, en ese sitio cristal,
el cual no alcanzo a describir,
idealicé mi ansia de vivir….
En medio de la semana mi fantasía afloraba. Desenturbiado los sentidos encauce las estrofas hasta altas horas de la noche. Es mi tiempo, la esencia aprendida, donde coseché lo delicado e hice gavilla lírica.
Es la más noble manera de batallar contra la pesada marea de trabajar. Me crezco en un concepto particular, en un tiempo propio, y ando, como en un espejismo, por un universo paralelo donde detengo el tiempo. Es agradable sentir el fragante beso de las flores, el trinar amoroso de los pajarillos y el susurro inasible del viento que cautiva los labios de las hojas aciculares…
El jueves, tan inmiscuido en escribir, hice un informe que chocó con los ojos del jefe… ¡¡¡jeje!!!. Mas esto no tiene lugar, pues sino continúo en mí me oxido y dejo de brillar. Es más lindo escribir juego de lenguas que semejan boca que se besa. Ocurre en apenas un minuto, pero eso sí… un minuto que funde entre sentidos, un santiamén de tacto, de olor y de gusto que dilata el corazón hasta hacerlo gigante…
El viernes, fui por norte de Extremadura, por la maravillosa comarca de la Vera. Mientras conducía lentamente me alejé lo suficiente, más allá de la carretera, entré en la dorada dehesa y, bajo las sombras de las encinas, expandí mi cosmos, lo detuve el tiempo suficiente y lo escribí.
Llegué temprano a casa y, como niño que juega, amplié la belleza recolectada. Continué mi inocente caligrafía, perfilé palabras que no sé a dónde me llevan, frases que no cambian nada, que caerán en el olvido, se desvanecerán con el tiempo….
domingo, 7 de mayo de 2017
Apacible fantasía
Hallaré palabras que paralicen el aliento
y se ganen los suspiros de un hermoso cuerpo
que se estremece entre algodonosas nubes.
Hallare rimas que penetren como la saliva
y al libar tus labios, librarán todas tus virtudes,
que descifrarán mi alma escrita y abarcarán tu Vida.
Doblarás las piernas y fundirás todo tu interior
con mi gran ilusión, Mujer mía, y no descansarás
hasta dudar de nuestra dulce existencia y de si
la muerte es capaz de parar Cuánto Amor Mereces.
Qué semana más grande
Qué semana más grande, fatigado
de quehacer y sin poder exteriorizar
este hialino canto de afecto dorado
que late en mí; aquí, muy adentro.
Es retintín inaudible. Como el trinar
de un humilde colibrí que enamorado
hilvana las finas briznas de su anidar.
Tenaz, enloquece en su juego de color
y, sin más, gravita su alma para dar
agua fría y cristalina y batir resoplos
en su único nido de amor, cortos besos
de un picaflor y el abanico de tornasol
de sus plumitas, un sueño de temblor
de alitas que pliega y tiende auroras.
Me desvelo leal frente a brillantes broches
que me adentran en los edenes de la noche.
Es tu piel de seda la que aviva mi aventura,
el leve roce de tus labios es toda mi locura
y, como la canícula, que recala con ardor
derritiendo hasta los huesos;… ese recuerdo
de Amor, de caricias limpias, de ternura.
Un pulso en mi sangre que, cuando sale el Sol,
se alza por mi corazón en un solo pensamiento.
Es la flor, el arroyo, el océano y el firmamento
de un soñador que, ansiando agradar, da ardor
sin más explicación…; es mi refugio, la morada
donde conservo el encanto de mi linda Mujer.
Aunque abra más ventanas de ilusión y querer,
en mi pecho se halla un solo inventario, entrever
sin temor a agotamiento tu maravillosa hermosura
durante toda mi humilde vida… Amor a mi Amada.
lunes, 1 de mayo de 2017
Amor
Existe una libre exaltación, una alegría que sucede sin realmente suceder, una hilaridad que no atrae la atención de la gente y, por supuesto, ni de los ángeles ni de los dioses. Es más que un haz de luz que penetra por la ventana, reflecta por las paredes e ilumina el interior de las salas; mas no es un simple y desvelado fotón ni un haz de fotones que obró lo imposible; logró llenar de luz el inmenso vacío.
Menos aún es sueño, pues para llegar a ello hay que dormir y este júbilo es, en sí, Soñar sin apenas reposar.
Mi Amor, …, ello es, el AMOR. Una fantasía que se esparce humildemente, aunque no alcanza plenos dominios, pues sólo se arraiga con locura a única Mujer. Es levantarse de madrugada con el corazón lleno y la mente despajada para llenar sábanas con lágrimas de dicha o de aflicción al sentir inevitable dolor en la Flor Amada.
Dos palabras más, para Ángeles y Dioses que desconocen la euforia de mi querer. Les pregunto si me tienen envida, pues, aunque mi vida se marchite, mi querer es tan vasto que incluso en su eterna inmortalidad nunca lo llegarán a abarcar..., y aún más les cuestiono, si el Alma de mi Amada se alza en el éter, qué sentido tiene el caminar eternamente.
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