jueves, 28 de febrero de 2013

Sin mi chocolate


     Ohhhhhhhhhhhhhhhh, mi amor, mañana no podré ver al manjar suculento de mi vida. Ni sentir la densa materia oscura soltando saliva en los rojos cauces de tu boca. Ni disfrutar juntos de ese dulce espeso fango que, en cálida ternura, suelta aromas, recuerdos y flores. El placer dando vueltas atrapado en la boca.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Más silla y más tiempo


     Mi Amor, me urge entregarme, es más, es lo único que deseo. Pero el quehacer se traba una vez más y me impide ofrecerme materialmente. Sólo puedo desperdigar jadeos por mis dedos, caligrafiar estos sentimientos que repican en mi pecho, limar las yemas de mis dedos sobre el teclado para que, con un sinfín de folios, sepas ¡cuánto te quiero!. 
     Ya que refulgía como Sol, que mis labios hechos agua se desbordaban al pensar que iba a relamer tu saliva tomar el chocolate de tu cálida y dulce boca. Hoy, preludio de chocolate a la taza con churros, de nuevo se derraman mis lágrimas y se volatiza mi saliva. Sólo me resta cristalina salina tras esfumarse el placer de tenerte entre mis brazos, de disfrutar de amena conversación, de entretejer y aunar sentimientos. No aguanto el dolor de ofuscar la ilusión, de alejar más días los besos de dos humildes enamorados; se agarrota mi mandíbula y se oxida el gozne de mis párpados. 
     Pero esculpiré un nuevo encuentro, aún más lozano y si el termo del chocolate pesa, yo lo llevaré de la mano. Quiero, sintiendo que me va la vida en ello, condensar mí saliva en el cielo de tu boca, abrasarme con las chispas que fulguran en tus ojos, coagularme por los capilares de tu tersa dermis, serigrafiar sobre tu vientre mi irresistible sueño y morder fiero como león o sutil como hipocampo hasta la última célula de mi Pétrea Amapola… Quiero, mi Amor, con mis dientes esculpir lentamente los pezones de tus senos, con mi lengua culebrear por tu cuello, deslizarme por tu espalda, zigzaguear por tu sexo y serpentear entre los dedos de tus pies.
     Quiero, mi Amor, sólo esto: el Amor. Que sea lastre insoportable en nuestra vida, que desgrane cada segundo en irresistibles sentimientos, que haga gravitar tu corazón en mi pecho infernal y el mío en tu cuerpo de escándalo. Mi Amor, que nadie exorcice esta endiablada pasión que nos posee… que hasta que muera quiero sentir el big bang que ocasionaste y se esparce en mi alma. Así como tú lo armonizas en mí: estrellado, yo lo conformaré en ti: galáctico.

martes, 26 de febrero de 2013

El motor hendía despiadadamente la noche


     Mientras el zumbido ensordecedor del motor hendía despiadadamente la noche, la insomne Luna llena, en contraste con del cielo, declinaba cansada y en silencio; aun así, celosa, sin desaliento batía sus alas diluyéndose lentamente en el horizonte.

      Surgía serena del firmamento, cruzaba el velo de la niebla y, a través de mis ojos, seducía mi razón y se guarecía en mi pecho. A mi alrededor árboles ávidos de calor absorbían la opalina luz, dejando tras de sí, a sus pies, sombras fría y raídas. Como océano espectral la escarcha blanqueaba el suelo y endurecía las lágrimas de rocío que desafiaban a las estrellas del firmamento.
     A la vez que, la novia Luna, se guarecía en mi pecho, una perla deslumbrante y mendiga surgía opuesta, al este. Mis ojos, insaciables, engullían tanto la aurora del cielo como la paleta de floridos colores del suelo. Que pequeño me soy ante este melódico abismo, hay tanta belleza dispersa que me ahogo sobrecogido y ridículo bajo los brazos del amanecer. Me siento atado, con los ojos marchitos e insaciables de sed… quiero que la espina de la zarza me hiera, que la aromática albahaca se me clave, que se me hielen los dedos… y que el corazón ahitado de tanto esplendor natural, se me exprima en prosa y verso sobre mi Amor.




En este contorno


     En este contorno, donde ya la oscuridad no me empobrece, prosigue obstinada la yema del amor. Un agudo acento que me desgarra como pacto suicida, que me baña como capilla de repleta de color, como sarta de flores… Lo noto en mi centro, donde anidas como Sol, o aplomas derretida como Luna bañándose en el agua.
     Mi Amor, mi razón será huraña y hace lo que le exiges, simplemente piensa en exhibir lo que te quiere. Mas mi pecho se yergue ante claustro único, para mí divino, y se estrangula hasta gotear halagos, derritiendo sus albos sueños en poemas primaverales. Tanto se afana mi corazón que como yedra flexible y fresca trepa a diario como aurora, para vestir tu pecho de cálida pasión. Húmedo avanza dócil y, con timidez, a veces retrocede mas, ante tu risueña belleza, siempre estremecido de amor florece.

Como tinaja


Como tinaja

En los días buenos,
de lluvia,
los días en que nos quisimos
totalmente,
en que nos fuimos abriendo
el uno al otro
como cuevas secretas;
en esos días, amor,
mi cuerpo como tinaja
recogió toda el agua tierna
que derramaste sobre mí
y ahora,
en estos días secos
en que tu ausencia duele
y agrieta la piel,
el agua sale de mis ojos
llena de tu recuerdo
a refrescar la aridez de mi cuerpo
tan vacío y tan lleno de ti. 

Buenas noches Mi Amor

sábado, 23 de febrero de 2013

Hola


     ¡Hola!, ¿te han quitado los puntos?... Sabes, Amor mío, que a mí cuando me extrajeron las amígdalas me regalaron un camión enorme de bomberos… Te preguntarás a qué viene esto, pues bien simplemente quiero allanar el camino, o sea, templarte para que no te enfades. Esta mañana (ayer viernes) tenía una menudencia en el bolsillo y, en nuestros escasos segundos, no me armé de valor para dártela. Mi deseo era que fueses al ambulatorio reverberando alegría, que tendieses audaz la mano y así, los enfermeros, pudiesen deshilvanar la seda de tu piel.

     Sé que habrás tenido sumo cuidado de que no rompan el pespunte que mantiene ligada nuestras vidas. A ver si se van a equivocar, pues ya sabes que mi corazón, desasido de mi cuerpo, está amarrado a tu pecho con irrompible bramante de venas y arterias; es imperioso que esa guita abarloe mi alma a tu alba Ensenada. Sí, mi Amor, es vital que tu Cala siempre me irrigue y me mantenga anegado, que temple mis ascuas para que no se consuman en espontánea deflagración, en indómita llama de insania.

     Este dadivoso gesto que te pretendo dar, tan sólo es un caramelo dulce servido por atento lacayo. Tu paje de amor siempre, hasta morir, se desvivirá por criar hermosa a su Amapola, por mantener el cabo que nos liga la vida. Con un ungüento brujo, con una especie de vaselina perfumada con jengibre, canela y limón, con brisa matutina, jara y relente de ribera…, ungiré el cordel umbilical que a todas horas trenzo; con el que nutro y empalago con plétora de querer el carpelo de mi Flor. Así, con mis yemas, manipularé minuciosas rimas de orfebrería, conformaré versos de alfarería y urdiré mecha de apasionada vela que mantenga ardiente e inextinguible la llama de amor de nuestra vida.


jueves, 21 de febrero de 2013

Ufffffffffffffffffff




     ¡Ufffffffffffffffffff! mi amor, esta mañana al pasar estaba el espacio  vacío; ningún otro se había atrevido a ocupar ese lugar. Al verlo vacío, sentí un fuerte escalofrío; era mi alma que te llamaba porque sentía la soledad de mi corazón. No me iluminaba tu sonrisa y en mi rostro se marcaba la ausencia de tus gestos. Entonces, el día tiene una sola estación, fría y desolada que intento alejar con el rumor de los niños que me aguardan. ¡Ufffffffffffffffff! Tengo que dejar de mirar ese espacio vacío, sé que existe un alfabeto del silencio pero no me han enseñado a deletrearlo. Miro en mi interior y estás ahí, recorriéndome como una rueda de punta a punta. Estás conmigo, me tranquilizo y mis manos alargan caminos de caricias. Miro de nuevo y entonces me doy cuenta, mi vida, de que no miden lo mismo las distancias llenas que las distancias vacías. 


Buenas noches príncipe de mi alma, rey de mis pensamientos y dios de mis sueños.

Ahora algo rápido he de decirte


Ahora, algo rápido he de decirte, 
me tengo que acostar temprano 
para mañana despabilar lozano. 
Trataré, Amor, de ser cirujano 
para sesgar mi callos de la mano, 
así raudo y fino poder escribirte 
sin secretos alguno, sin enquistes, 
cuanto, mi Vida, cuanto te amo. 
Enarbolaré pétalo azul celeste 
por encima de los valladares, 
nada restará mi deseo de verte 
tanto anhelo que voy demente. 
Seguiré esta brisa que elocuente 
me esparce por jardines florales, 
lírico polen, Amapola de mis amores

miércoles, 20 de febrero de 2013

Madre y Trabajadora


     Mi Niña, mi Amor, que fuerza enmascara tu belleza que me atolondra y me sobrecoge. Tú, Ponto que ahoga mi pecho, como madre y trabajadora estibas la carga más pesada sin apenas pordiosear una pizca de amor; nada, absolutamente nada reclamas. Qué vasta capacidad debe tener tu pecho que ante las penas reflejas felicidad y frente a la dolencia robusta lozanía.
     Te pediría, cuando desees llorar, que sueltes desembarazadamente lágrimas, mas tú, con desconocido coraje, cantas contenta y ríes nerviosa. Si acaso tus hijas se evaden, o parten aún más lejos, ni siquiera suplicas una llamada y tu faz, a lo largo de la noche, se acongoja turbada esperando; entonces, al sonar el teléfono, en tu rostro se aboga la mansedumbre y tus ojos lagriman tranquilidad.

     Todos los días caminas hasta tu trabajo, quieres sembrar salud en sus inocuas almas, beneficiarles de un amor incondicional para que la vida, sencillamente, sea mejor.

     Tú les enseñas a volar, pero ellos no batirán tus alas; tú les educas en el sueño, mas ellos no mecerán tus sueños; tú les entregas tu vida y, en cambio, ellos no caminarán por tu vida…, mas mi Amor, estate serena, que ellos día tras día, en esta fantasía, vuelan, sueñan y viven, se izan densos y todo gracias a las semillas que con paciencia les has sembrado.

     ¡Ay! y en mí, un nacimiento, un corazón hecho añicos que ya no poseo. Me acariciaste como si borrases la pizarra, me besaste con dulce ambrosía y me amaste con talle inmemorial y todo resurgió nuevo, quedó sanado sin dolencia alguna y curado y brioso el corazón roto.

     Romántica, de todos los colores y de tamaño excepcional, mi Mujer, la que ata mi vida, que vuela, sueña y vive desaforada usando e-mail, teléfono e incluso quedando para demostrarme cuanto se preocupa por mí. Su enorme corazón es el eje que hace girar mi mundo y así, día tras día, me sorprendo de cuanto crece su Belleza, su Alba, su Florescencia… Cuánto me ama y cuan enamorado estoy de ella.

lunes, 18 de febrero de 2013

Tu voz por teléfono tan cerca y a la vez distante


     Tu voz por el teléfono tan cerca y a la vez distante. Tu voz, amor, al otro lado de la línea y yo aquí sola, sin ti, al otro lado de la luna. Tu voz que repasa las tareas conjuntas y que, por encima de la alharaca del mundo, me habla para decir que me ama. Me gusta tu voz aquí, a lo lejos, da sentido a todo y es la música de mi alma; es conjuro, encantamiento… Alabanza en la noche y supresión de los abismos de mi corazón. 

     Que nadie toque este amor, caracola, que todos ignoren el sigilo de nuestro cielo nocturno y vivan ajenos a nuestro paraíso secreto. TE AMO Buenas Noches Mi Niño

domingo, 17 de febrero de 2013

Hoy el Sol


     Hoy el Sol, cargado de luz, no desploma nubarrones, sino cae con delicadeza hasta dar levemente contra el suelo, se cuela entre las ramas y por las ventanas y se amolda a la fronda de los árboles y a los decorados de las casas, como piel al cuerpo. Cromática y cálida onda que puja con otros estímulos, éstos, a veces, se traban como veneno y se inyectan a través de los ojos insensibilizando el alma. Mas hoy, ese haz de claridad estimula atribuladas corolas, excita sus estigmas y espolea sus anteras. Prende hasta la más mísera mota de polen que al trasluz fulgura semejante a estrellas y, como ungüento natural, seduce desde el cándido espíritu del paisajista hasta el inofensivo y dulce deseo de la abeja.


     Hoy, ebrio de vida, me hablaban Xan y Joseph del libro de “Los instantes perfectos”, de Ana Alonso, y después de comer figurábamos una jeringuilla similar, capaz de profundizar hasta el córtex cerebral y sustraer las reminiscencias que aún siguen ahí amparadas. Que conmovedora tarde, jugábamos con la jeringa, sin manos, y extraíamos de la memoria una cadena de incontables eslabones que ahora, más que nunca, sé que no se pueden desleír, que son irrompibles e inolvidables de por vida.


     Escuchaba atentamente los recuerdos de Xan que, tras describirlos minuciosamente, los dibujaba en mi sien y los disfrutaba con el mismo fervor que ella. Con desmedido cariño oía a mi Hijo, rememoraba una ocasión en la que se echaba sobre mis brazos mientras yo aguardaba sentado en el suelo del salón del piso de Badajoz, recordaba un cuento de un barquero que me inventé mientras cruzábamos los Pirineos; pero sobre todo me sedujo la cristalina florescencia primaveral que desaguó de los cangilones que anegan su entraña, coloreó perfectamente la charca de Santillanas, el reflejo añil de cielo, los caóticos destellos y el collar esmeralda que rodeaba toda la charca y sobrepasaba nuestras rodilla y ahí una flor roja que rozaba los pétalos de un lirio.



     Las flores de la jara, el áspero abrazo de las encinas, la emocionante caricia a la crin de los caballos, las vedijas de la lana recién esquilada y el beso del queso fresco.



     Todo hurtado con guante blanco de nuestras sienes, para tallar instantes perfectos dentro de un diamante. Disgregadas piedras que como astros titilan en estuche de tu pecho, prendidas sobre tu risueño corazón.

miércoles, 13 de febrero de 2013

San Valentín 2013

     Mi Amor, Mi Vida, como sentía que no tenías muchas ganas de verme, tengo que hacer algo romántico para que esas ganas se incrementen. Por ello, mañana no nos veremos, pero como me pasaré el día pensando en ti…. Primero me vestiré como si te fuera a ver con una camisa de seda pura para que, cuando sujetaras mi cintura en nuestro baile, te sintieras envuelto en un abrazo sutil, etéreo, vinculado a la suavidad de alas de seda que provocara saltarines chispazos en tu cerebro. Por supuesto, tendrás tu mensaje de amor, no podría soportar no decirte ¡Cuánto te amo! Lo recibirás, pero no en nuestro ciberespacio. Tendrás que localizarlo en el parque, en nuestro parque bajo el asiento que da a la fuente. Ese asiento enmarcado por la despojada enredadera desde donde me gusta tanto hablarte. Si nadie lo descubre, lo podrás escuchar y besarme. Podrás buscarlo después de dejarme en el trabajo o a mediodía cuando vas a recoger a Joseph; pero no antes. Y por la noche, no quiero que pase el día sin bailar contigo “Fue sin querer”. Lo haré a las once: Pondré la canción, cerraré los ojos y te susurraré al oído Todoooooooooooooooooooo Mi Amor.
     Hasta mañana Caracola. Que tengas dulces y románticos sueños Mi Lirio Delirio.

martes, 12 de febrero de 2013

Acaricio


Acaricio tu corazón con mi alma. 
Besaste mis labios con amor 
y te convertiste en el cáliz de mi inspiración. 

Caminas dentro de mí, como fuego entre en mis venas. 
Tu aroma me sigue con tu amor, 
Cada segundo contigo, desaparece mi razón, 
Y con cada abrazo me derrites. 

El tiempo viendo besándonos tiernamente se detiene, 

Suspiro al verte y mi anhelo es ser el dueño de tus delicados sueños. 

Tu labios, tu olor tu piel 

Eres quien a mi corazón conquistó, 
Nuestro secreto oculto, se llama eterno amor. 
Y los dos con tinta enamorada escribimos estos versos 
Que nos hacen subir a las estrellas cada noche 
Y pensarnos y soñarnos en cada palabra 

BUENAS NOCHES MI AMOR

Una fiesta pagana


     Una noche de fiesta pagana, una velada desaforada de alegría, repleta de flores artificiales y orquestadas, con redobles de tambores y de fanfarria de cornetas, por chirigotas populares. Una noche de colorido tornasol, de tintes faciales, de animaciones exacerbadas inspiradas en Disney: Peter Pan y Wendy, Blancanieves o el jorobado de Notre Dame…; o en glotones y lascivo celibato: lujuriosos capellanes, obesos frailes y libidinosas monjas de labios ostentosos, zapatos de tacón y medias de redes… y perseguidos su promiscuo séquito… 

     Una fiesta, mi Amor, de risa y verso, de placer sonoro y recreo cromático, donde un loco e inspirado caballero persigue enamorado por una dama de belleza soberbia. Construir, mi Niña, un nido risueño que aúna los sueños de dos flores, roja y azul, que se sincera con el cruce de sus miradas y que comparte el aloque que rezuma de sus labios. Hasta el amanecer gozando de la traviesa picardía o de la sedosa ternura, con frases que puyan la sonrisa y hienden el corazón. Exhaustos al desenfrenarse entre los giros y los brincos de las verbenas populares. 

     Conquistarte, amado Tesoro, con los ojo pintados de negro sobre fondo de oro que deja caer una, solo una, gota de lágrima diamantina y con una nariz roja, intensa y sincera de payaso. Seducirte con sonrisa brutal, de oreja a oreja, con amor dulce de merengue para tu gran corazón… 

     Rodeados de sátira y de burla franca, emerge la falsedad del hombre y nada se finge…. 

     Y tú, Vida mía, y yo, disfrazados y sin miedo de que nos reconozcan, entrelazados como sarmientos de vid, toda una noche, expresando cuan embrujada tenemos de amor las almas.

Que nervios


     Que nervios, ya no queda nada para nuestro día de S. Valentín, tan sólo veinticuatro horas para consumar con tímidas caricias el vehemente deseo de estar juntos. Así es, un día, sólo un día para que el vínculo, que normalmente disfrutamos por correo o por teléfono y que nos hechiza cuando estamos solos, se clarifique lentamente como la luz del amanecer. En cambio, en nuestro caso, el sueño no se desvanece como la noche ante el alba, sino se inundan más y aún más hasta rebosar en forma de enérgica sonrisa, de chiribitas en los ojos y de tersura en la piel, tan intensa que nuestro cuerpo se torna hialino, limpio como el cristal y sumamente sincero. 

     Por qué S. Valentín tiene que durar veinticuatro horas, por qué no será un día tras otro, trescientos sesenta y cinco días o por qué no puede durar eternamente. Tan difícil es que la luz que ocupa toda mi vida colme las noches completas, ser capaz llenar todo mi tiempo con el grato placer de expresar sentimientos, de no dejar nunca de pensar en ti, mi Amada, de sincerarme sembrando tu corazón con prosa o con verso, auxiliada con la imagen y la música adecuada. Por qué no se puede trasladar este idílico placer al mundo terrenal, que a plena luz del día y en cualquier lugar me atreviese a perfilar tu sonrisa sobre papel, o tu mano con ese diminuto escarabajo, o tu honda, sombría y estrellada mirada; o describir las yemas de tus dedos alrededor de mi cuello, o las palmas de tus manso en mi espalda o tus labios mordiendo mis carnosos labios. 

     Un S. Valentín como luz de Sol, o como firmamento estrellado, o sólo adornado con la sutil luz de la Luna. Un S. Valentín que luminoso se alterne día y noche y que, además, salte de día a día y que… siempre, aunque parezca imposible, mantenga esta vehemencia, que no es otra cosa que decir, repetir y gritar que Estoy Locamente Enamorado de Ti, mi Amapola. 

     Te dedicaré Pasión Extrema, así es, un Cariño inédito, hasta llegar a la senectud y rendirme; no antes sin haber disfrutado toda una Vida del Amor Único que me dedicó mi Amada.

lunes, 11 de febrero de 2013

Tu caleidoscopio de colores



     Tu caleidoscopio de colores llena las velas de mi cuerpo. Es, y son, andanadas de aire que descargan descomunales y certeras sobre el ameno rincón que eriges dentro de mi torso. Es galerna que escarcha cristalina y además transluce los sentimientos que, sin necesidad de razonamiento, surgen de mi pecho. Y es, sobre todo, carta perfumada de amor que hinche mi corazón, no simples tesoros plateados que rematan el cielo sino son mismísimo tesoro áurico que despunta mis días y serena mis noches; bellas misivas de brisas turquesas, mensajes de amor que prenden alba en mi sien o mansos besalamanos que me transportan como única estrella al azabache de los sueños. Asombrosas son todas ellas, contenidos celestes de un amor más que celestial. 

     En cambio mis textos, lo lexemas de mi interior, contrastados con los tuyos, amado Tesoro, son mates, son alienaciones de mi alma que se esparcen como insignificantes plagas o lozanos escombros que se instan en pulir la corteza que reviste tu hermoso corazón. Seré el cruzado que porta tu pendón, con fe de amor, lucharé por exteriorizar con claridad mis sentimientos. Un persistente lictor que profesa justicia para que tu Corazón fulja sin vaina, tal como es, cálido y romántico Rubí.

domingo, 10 de febrero de 2013

Caleidoscopio de colores


     Te busco en la distancia y el brillo de tus ojos detiene mis pasos. Te miro cautelosamente y encuentro tu corazón que me llama y me grita amor… Entonces, un brillo intenso asoma en mi mirada como fresco brote que sorprende mis ansias escondidas y remueve las fibras de mi corazón. Con él, te tallo en mi mente y consigues que aflore la viva expresión de mi alma. Notas, vida mía, que mis ojos brillan por el amor que desbordan, tu amor alfarero y limpio; por la ternura que despiden, por tu pregón constante de primavera que es un pregón, amor mío, diario, intacto, ideal, sempiterno de hermosura. Pintores se han vuelto mis ojos, mi niño, y te han pintado sobre la tabla de mi corazón. Un corazón que has llenado de bellas constelaciones que, cuando nos miramos, nos transportan a un universo paralelo donde existimos solos tú y yo, donde nos amamos solo tú y yo.

     Es amor verdadero que nunca mengua ni se desvía, y es uno y sin mudanza a todas horas. Por ello, en las sesiones dulces y calladas (como ahora) hago comparecer a tus recuerdos ¡Ayhhhhhhhhhhhhhh!

     Y suspiro por lo mucho que TE QUIERO

Vísperas


    Es víspera de amor, mi Amor, y ya empiezo a tener sed incontenible de trascribir mi desesperación ante los profundos claros de tus Lunas, de rebuscar y acopiar enloquecido por las tiendas tus merecidos agasajos, de urdir minuciosamente una íntima y alegre velada, entre ondulantes velas y acompasados manojos de flores y, por supuesto, envueltos en las arias melodías de amor de Noa, tuyas y mías, tan nuestras: eye in the sky y es caprichoso el azar, flotar sobre mis pies, fundiendo los labios y ciñéndonos en tersa tela de abrazos. Ser un solo cielo añil, una única vaina que oculta dos sueños, granas esmeraldas que no desean germinar pues así laten sumamente felices….

     Esta densa realidad, que derrite hasta el mármol Ártico, es tan patente que cada instante 
impregna nuestra vida de vehemente pasión, ¿verdad mi Niña?. Ello nos produce cierto recelo, sí, así es, temor de que un día no podamos arrestarlo y erremos con algún gestos y sin querer derramemos la esencia que desborda la ampolla de nuestros pechos. Mas no temas, no acaecerá este hecho y siempre, silencioso y con mágica escalera, me auparé noche tras noche más que alto, para prender las estrellas y engalanar el paraíso donde duerme el alma de mi Niña; y, cuando tú retomes los quehaceres y a diario te retires, prudente y con comedido cuidado volveré a suturar tu pecho para que nadie vislumbre nada, ni el más mínimo atisbo de un sediento lirio. Sólo quiero que exteriorices los haces de la radiante y contagiosa alegría que siembro en tu interior.

     Mi sigilosa y vidriada Madraza, espejo pulimentado hasta la extenuación, aun amortajada en tu lar continúas exhibiéndote radiante y ociosa y eso que no te elogian ni siquiera te dan las gracias; resiste mi Amor y, si te apesadumbras con incívicas censuras, cierra los ojos que inmarcesible alzaré el vuelo veloz como milano, romperé el espejo y penetraré en tu alegre e infinito edén, para estar juntos y arrinconados en tus maravillosos y amplios adentros.

     Tú, mi Niña, que mantienes todas las puertas abiertas, que el viento libertino y ocioso barre todos los rincones de tu ser y no extrae ni un oscuro óbice ni un insignificante e invisible efluvio. Un libro abierto todo el tiempo, que se deshoja hasta adelgazar y caer enferma por los demás. Una fantasía hecha realidad que, como marea alta, se remansa afable por todas las orillas que la rodean. Parezco un histrión exagerando con estas escenas de amor pero, aun así, me quedo corto, mereces una caravana atestada de perfumados sentimientos, de dulces besos y de penetrantes deseos. 

     Yo te empalagaré de dulce amor con el exceso con que las flores dulcifican los campos en abril; miles de besos te daré por un solo ademán y por un beso, ¡oh mi Amor!, te entregaré la vida.

sábado, 9 de febrero de 2013

Sana sanita


     Bueno, mi Vida, voy a ver si abro el grifo del fregadero, es mi quehacer de los viernes: la casa. Por supuesto a ti, hoy y muy a pesar mío, te lo tengo vedado y pido perdón por usar hoy esta palabra que en nuestro léxico particular no tiene lugar, no se volverá a repetir o al menos de forma habitual; no habrá más intervenciones de bisturí. Mi Niña, comprenderás que ni una simple gota de agua debe penetrar por esos puntos, si acaso sólo por prescripción médica puedes humedecer la sutura y, por supuesto, si es profiriendo afable y cómico hechizo de “sana sanita, manita de Dama, si no sanas hoy sanarás mañana” junto a un beso con los labios casi secos. 

     ¿Qué tal estás?, hay gente que se marea con estas atenciones, pero sé que no es tu caso. No sabes cómo me agobia no poder hacer nada, me gustaría tanto depositar un dulce beso y, ni que decir tiene, darte un torrente de mimos. Lo que sí puedo hacer y hago con mucho gusto es, mientras tomo un vaso de café, o mientras escucho la música, o recojo la cocina, o hago la comida o salgo a la terraza a relajarme con el cielo; enmendó mi frase anterior, hago con mucho AMOR pensar en ti, sólo pensar en ti.

viernes, 8 de febrero de 2013

Lirio de luto

     Ya ultimaré lo que me queda por hacer mañana, ahora a grandes zancadas voy a tu lado, me necesitas. Hoy, en el sillón, o recostado en el respaldo de la cama o en esa humilde casita que a la par soñamos, con cálida chimenea y alegre patio, deseo ser madre que templa a su cachorro, sólo para ti, arremolinado durante horas, caracoleando lentamente tus cabellos, risueño y sin que nada pueda turbarnos. Mi pecho tu almohada, mi piel levemente te mecerá y mis latidos, algo graves y brotando del jardín que tú cultivas, reverberarán por los laberintos de tu preciosa sien. 
      Me deslizaré en lo más hondo de ti, como evidente elefante y no como dudoso sombrero, y allá intentaré ser siempre una luna llena muy cercana, un globo de feria fulgurante como Sol o una balsa de agua cristalina que de noche abrace todas las estrellas. Tú Maestra mía, tal como primorosamente haces, haz que mi espíritu retorne a la inocencia de un niño, me esforzaré en aprender, en entender cuan hermosa es la vida y eternamente enamorado pediré limosna ante las puertas de tu corazón. Mi vida, cuando te amargan y postras entre las piernas la cabeza, no por ser como eres, pues eres sencillamente maravillosa, sino por hacerte plañir en una celda sin luna, en una celebración sin globos fúlgidos o en una laguna turbia y sin estrellas, yo me marchito ensombrecido, de luto porque mi delicada Amapola llora.

jueves, 7 de febrero de 2013

Gato con botas

     Ahora mismo, como gato con botas, alargo el paso y me plato a tu lado, quiero disfrutar de tu sonrisa. Hoy tendrás la clase entera en casa, según te entendí iban a ir hoy jueves, ¿les has preparado chucherías a todos?, sería lo suyo. Así, con tu generosa atención, les llenarías de gozo y alegres, sin pizca de recelo ni, por supuesto, temor extenderían sus finos brazos y los quebrarían alrededor de tu cuerpo; requiebros de afables bracillos, ¿qué lindo verdad?. 
     El manso placer de recrearse entre tus Principitos, huir de la adulta realidad, de los crudos despojos que ciegan el alma y enriquecerse con la divisa infantil, de su felicidad y de su juego. Ni plañir, ni gemir sino susurrar locas travesuras y resollar por falta de aliento de tanto correr y reír. 

     Para qué el pensamiento de grandeza si luego no hace más que turbarnos, deseo que en mi vida la única magnitud que me azore sea la humildad del amor y así, por siempre, tendré sumo cuidado de no encumbrar mácula alguna en los corazones de los que me rodean, de no obnubilar el pensamiento. Yo quiero que me surjan elocuentes frases, aun sean sin fundamento, que me atropellen palabras apresuradas, lunáticas y breves, que evidencien con claridad lo loco que estoy por vos, mi Amor, y por mi Chiquitín. 

    Medito que una obra es ilustre si surge caótica y natural. Que entre sus numerosas páginas muestre el pecho del autor sin pizca de suntuosidad, ni gota de sangre real sino con caligrafía airada y muy relavada, tan alba como la leche y tan brillante como las copiosas chispas de tus ojos, Amapola mía. Sí, caligrafía generosa de letra clara y abierta para que veas su vida y su alma, lo que reside bajo el cascarón de su cuerpo, tras las tapas del libro. 

Tu anchurosa Mar en menuda arena, 

un gusanillo en la manzana más buena, 

morder tus entrañas con estos poemas, 

siempre intenso, amar de esta manera.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Lar que te pertenece


     Eterno me quiero orillar como tierra bajo la Mar, juntos de por vida. Perpetuo alzarme como la nieve que culmina la cumbre, deslumbrando el entorno. Susurrar o tremolar cual perenne hoja al aire, embriagándolo todo con dulce frescura. Ser vedija blanca y caótica que se enreda, se trenza o se disgrega como tul por el lomo añil del firmamento, plañendo a su antojo ceniciento o irisente. Ansío ser inagotable pluma sobre sediento pliego de papel, que desencadene sólo para ti inefables sentimientos e inenarrable poesía.
     Un sincero corazón que se fosilice en una única playa para que los pies de mi Mar se hundan en mi vida. Cordial cauce que nace a merced de Galana, su arroyo cristalino, derretido por el hontanar de su boca, que tras brincar eufórico de peña en peña desemboca y anega la ensenada de su pecho. Tremolo al son del céfiro, vibro apacible por el hálito que me arrulla, irradia mi limbo por la lluvia que me pule, por el relente que me asperge, por sus cálidos besos. 
     Mi corazón tiene la ventana rota, se ha quebrado su cristal y no lo pienso en vida reemplazar. Quiero que sus latidos, sus golpes de Mar, su melódico ulular y su delicada y roja tez de Amapola penetren puros y a raudales en este lar desnudo que sólo a ti te pertenece.

martes, 5 de febrero de 2013

Amapola, soñar es vida.


     Todas las noches escucho maullar a la misma lechuza, al encender la luz del despacho ella, muy puntual, me da los buenos días, ahí fuera estará aterida de frío. Es dulce que en estas horas de reposo, tan de noche, y con este crudo tiempo, haya pájaros nos que alienten con calma.


     Mi Amor, me veo ahí contigo, empaquetados como cebollas, con cuatro o cinco mangas y además arrebujados a una manta gruesa de lana o a un edredón de guata que nos  cubre perfectamente las piernas, el dorso y la cara; tan sólo sacamos los ojos y los heroicos dedillos para manejar el tubo helado del telescopio. Sonriente bajo el chispeante firmamento, sobrecogidos con el silencio nocturno y soportando el alud que se desploma frío del cielo.

     Sin prisas, vivir dichosos y alegres, disfrutando de minúsculo detalles, bien sea de una simple gota de rocío, o bien de los élitros jaspeados de una mariquita, o de un bellísimo ademán de sonrisa, o de la espectacular Sirio que como faro sobre el horizonte nos indica donde está el Sur o del cúmulo nebular de Orión, donde ahora se están gestando estelares bebes y seguro que algún que otro astro prende por primera vez su fusión y gimotea radiante en el “firmamento”.

     No es esto dicha, mi Vida, esta cadena de eslabones merece la pena. Un refugio improvisado y entrañable en la noche, tus manitas bajo las mías, calentándose frente el tenue brasero del aliento que empaña el ocular del telescopio. Entre los nudos de nuestros dedos brota jugo de sonrisa, nace del hontanar de los labios y se despeña hacia el pecho. Verdad que esa son las claves de la enigmática vida: soñar todo y si vivimos disfrutando de los sueños, una vida de ensueño tendremos; Tú y yo.



La oda de mi vida.

Amor, tu alma tengo

y firme la sostengo.

Audaz en la lírica,

milano del viento

que al firmamento

subió al tocar saliva.

Abri tu flor herida

a  ilusión onírica;

mi Amapola, soñar es vida.