Te busco en la distancia y el brillo de tus ojos detiene mis pasos. Te miro cautelosamente y encuentro tu corazón que me llama y me grita amor… Entonces, un brillo intenso asoma en mi mirada como fresco brote que sorprende mis ansias escondidas y remueve las fibras de mi corazón. Con él, te tallo en mi mente y consigues que aflore la viva expresión de mi alma. Notas, vida mía, que mis ojos brillan por el amor que desbordan, tu amor alfarero y limpio; por la ternura que despiden, por tu pregón constante de primavera que es un pregón, amor mío, diario, intacto, ideal, sempiterno de hermosura. Pintores se han vuelto mis ojos, mi niño, y te han pintado sobre la tabla de mi corazón. Un corazón que has llenado de bellas constelaciones que, cuando nos miramos, nos transportan a un universo paralelo donde existimos solos tú y yo, donde nos amamos solo tú y yo.
Es amor verdadero que nunca mengua ni se desvía, y es uno y sin mudanza a todas horas. Por ello, en las sesiones dulces y calladas (como ahora) hago comparecer a tus recuerdos ¡Ayhhhhhhhhhhhhhh!
Y suspiro por lo mucho que TE QUIERO

No hay comentarios:
Publicar un comentario