lunes, 11 de febrero de 2013

Tu caleidoscopio de colores



     Tu caleidoscopio de colores llena las velas de mi cuerpo. Es, y son, andanadas de aire que descargan descomunales y certeras sobre el ameno rincón que eriges dentro de mi torso. Es galerna que escarcha cristalina y además transluce los sentimientos que, sin necesidad de razonamiento, surgen de mi pecho. Y es, sobre todo, carta perfumada de amor que hinche mi corazón, no simples tesoros plateados que rematan el cielo sino son mismísimo tesoro áurico que despunta mis días y serena mis noches; bellas misivas de brisas turquesas, mensajes de amor que prenden alba en mi sien o mansos besalamanos que me transportan como única estrella al azabache de los sueños. Asombrosas son todas ellas, contenidos celestes de un amor más que celestial. 

     En cambio mis textos, lo lexemas de mi interior, contrastados con los tuyos, amado Tesoro, son mates, son alienaciones de mi alma que se esparcen como insignificantes plagas o lozanos escombros que se instan en pulir la corteza que reviste tu hermoso corazón. Seré el cruzado que porta tu pendón, con fe de amor, lucharé por exteriorizar con claridad mis sentimientos. Un persistente lictor que profesa justicia para que tu Corazón fulja sin vaina, tal como es, cálido y romántico Rubí.

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