lunes, 1 de abril de 2013

Golpe de gracia y salta el teléfono


     ¿Qué tal está tu resfriado?, ¿has dormido bien en el pueblo?, hay mucha humedad, ¿verdad?, y debe hacer un frío atroz. En fin, yo, aun haga frío, he pasado calor, ya sabes, tal como te he dicho en innumerables de ocasiones, Tú me haces ver dentro de mí con tal claridad que hasta me aportas calor. Es por tu amor que se multiplica intenso a cada hora, aun exista este vacío físico forzosos. 
     Ahora, mi Amor, reclamo a mi Sol, quiero un indicio preciso, fulminante, un golpe de gracia que con precisión parta en dos el muro que nos separa. Abre de nuevo nuestro jardín particular y entra en este lugar donde dos enamorados siembran poesía, donde obran con tal destreza las enrevesadas ramas de las letras que, como jardineros del corazón, recrean literalmente el arte de la floración. 

     Tú, mi Niña, y yo juntos, a la sombra de nuestro árbol particular, copiando en sus inagotables hojas con la brisa de libres besos la eternidad. Deja, Amapola mía, que tu amiga, ciega en otras mejillas, estalle sus yemas con el primor tan alto, tan terso y perfecto, que da tu bellísima faz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario