viernes, 12 de abril de 2013

Vamos mi amor


     Te entrego mi cuerpo agostado para que lo acojas en tu divino pecho, lo rindo a tus finos senos, abrázalo fuerte con tus dorados racimos y fúndelo con tu elegante cintura. Así, aun tenga los ojos cerrados, brillaré como río bajo el Sol. Cuerpo que descuella festivo, que se prende como estrella y fosforece por amor en el íntimo firmamento de tu vida.
     No es débil pasión que fenece al poco tiempo, sino simplemente es dar mi vida para que la posea y goce la Mujer que, con solo amor, me ha vencido. Caricias, sonrisas, el arco de las cejas o la humilde mirada, los labios rosados y el cálido y dulce beso… Languidezco al tocar tus dedos, al sentir el aroma de tu cabello, de tu aliento… no me robas nada pues, sencillamente, ya posees mi corazón, mis sueños…

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