Cariño, me gusta ver el mundo a través de tus ojos; nuestro mundo. Hallarme en él y ser feliz siendo tu polo opuesto. Vivir en él cada minuto amándote, sin distancias, sin miedos y convertirme en tu compañía necesaria, tu ilusión, tu alegría. Me siento amarrada a la razón de tu corazón que late en verso y cada mañana me alimento de tu presencia sintiendo el revoloteo de las mariposas en mi vientre. Eres para mí, lo oigo todo el tiempo en cómo me amas, en tus ojos mirándome, en cómo te sangras, en todo lo que me das. Quiero mi amor descubrir contigo por qué la vida nos puso en el mismo camino.
Buenas Noches Vida Mía. Esta noche quisiera tenerte dormido entre mis brazos y mirarte en el silencio.
Besos de las mariposas que revolotean en mi vientre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario