miércoles, 10 de abril de 2013

Tu amor no conoce el miedo a la entrega


     Tu amor no conoce el miedo a la entrega, ni teme descubrirse ante la magia del enamoramiento. Gritas -te quiero- y sangras sin parar proclamando tu derecho a sentir el más hermoso y humano de los sentimientos. 

     Te abrazo y corren las mandarinas; te beso y todas las uvas sueltan el vino oculto de su corazón sobre mi boca. Amo la curiosa manera en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen. 
     Mi niño, cuando te encuentro siento dentro de mí una mariposa presa aleteándome en el estómago y una pura alegría de que existas y estás, de saber que te gustan los pajarillos, el río, el viento, las flores… Me das aire, espacio y alimento para crecer y ser mejor. Somos dos amantes dichosos que hacen un solo pan, una sola gota de luna, sin atarnos con hilos sino con aromas. Dos amantes dichosos que no tienen fin, nacemos y morimos muchas veces mientras vivimos y tenemos la eternidad de la naturaleza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario