jueves, 7 de noviembre de 2013

Aguardando siempre


     Aguardando siempre sin mermar mi anhelo en alto y transparente vuelo. Deslizándome con las manos, como un pájaro que atraviesa la transparencia del espacio y escurriéndome, a través del lenguaje, por tu sesgado pecho para prender ese intenso reflector que atesora tu bellísimo cuerpo; los latidos que amo. Gritando en silencio se me desenlaza peligrosamente el alma, quiere desnuda llamarte para decirte, desde la grada azul del cielo, cuanto te añora.

      Un pétalo añil que en el aire se reúne y se revuelve con la pureza de una flor encarnada; flecha de lirio violenta por tu luz cegadora de una Amapola…. Con un deseo atroz combatiré nuestro destino, con versos sedosos que destrocen nuestra inusual situación física…, sudoroso conquistaré la alfombra que pisan tus pequeños pies, la colcha que acaricia tu nevado cuerpo y resucitaré fantasmagórico frente a tu rostro para que eternamente experimentes mis desprendidos besos, sin prisas, manifestando esta ecuación de mi corazón errante, que sólo es resoluble por mi gran Amor; mi Amapola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario