Sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí.
Estoy presa en su sortilegio, atrapada en su red. Esos sitios que tú y yo conocemos nos esperan todas las noches y, en ellos, me gusta decirte lo de siempre mientras mis manos acarician tu pelo y te estrecho, poco a poco, hasta mi sangre. Y tú, mi vida, te abrazas a mi abrazo y me amas tierna y tibiamente, lleno de mí, enamorado. Digo tu nombre con todo el silencio de la noche, lo grita mi corazón amordazado.
Es tan tuyo y mío este lugar que lo guardo entre las horas, para siempre.
TE ADORO
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario