Estoy lleno de papeles desordenados, manchado de goma de borrar y mi garganta está tan áspera que se asemeja a paño secante de tinta. Estoy tan agostado que los párpados se me desploman deshidratados y débiles, tan marchitos que se me hunden como profundos túneles.
Pero te desvelo, Amor mío, que por dentro ruedan interminables páginas como hojas de calendarios de sobremesa. Todas bordadas con mimo, escritas a medida y hechas para que penetren como relámpago por un cuello estrecho, sin venas. Para que caigan como locomotoras untadas de jabón, por las cristalinas paredes de mi perfumada Botella. Me postraré por besar tus pies, me arrodillaré cada vez que perfore los pétalos rojos de mi hermosa Amapola.

No hay comentarios:
Publicar un comentario