Esta noche no sé como lo haré, mas lucharé, ¡sí!,
sea como sea lucharé con más furor que ayer y que antes de ayer. Romperé la
insondable barrera del tiempo, venceré al inexplicable sueño y permaneceré como
siempre a tu lado. Pero ahora, hambriento y desesperado, naufragaré entre lágrimas
de aflicción, extraviando los ojos en el horizonte y escurriendo hasta la
última gota de mí amor.
Palideceré, tecleando emociociones, confiando que me
escuchas, sin pausa y deambulando por el despacho como si fuese el pasillo de
la clínica. Angosto sendero de no saber cómo estás, de no poder hacer nada si
el dolor te cohíbe o si el pavor te azora hasta enmudecer.
Mi esbelta Dama, de rodillas y desnudo de alma,
soñaré que beso la bravía mar de tu vientre. Con aliento como viento, con
millares de brillantes sentimientos y eterno, y como rey coronado de amor,
prenderé de fuego el inmenso firmamento que se alza al frente de mi vida. Seré
ferviente aurora que se acrecienta imparable ante el racimo rosado de un Cerezo,
seré fino y bello como trazo que sesga el pétalo del gamoncillo, ¡Ooooooooh! Por
mi dehesa Mujer.
Por ti, Mi Vida, grito ansiosos, por ti trueno como
cañón, sólo por ti levanto alegres andanadas del corazón. Deja que esta tarde
la loca inclinación de mi voluntad desemboque en la fina bocana de tu boca.

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