martes, 22 de enero de 2013

Mi cofre


     En esta distancia, donde nuestro grito se escurre paralelo al silencio, se recoge toda nuestra vida. ¿Cómo debe de ser la tuya?, qué inmensa que ni con el batir de alas de ángel se puede franquear, ¿un cajón, un baúl, un arcón o un cofre…? no, debe de ser más, un archivador de incontables volúmenes, una biblioteca superior a la de Alejandría pero sólo con ejemplares que compendian el firmamento, que resume los océanos o que mensura mi espíritu.
     Es Joyero de pomos carnosos, la mansedumbre que clama a mis labios, las curvas de una Vida que se destapa al perfilarlo con sencillos besos. Es Bombonera que me conserva derretido, el cálido Vientre que hornea nuestro pan. Por dentro rasa como la piel de tu mejilla y cristalina como el espejo del aljibe que palpan mis yemas; deseo ser la orilla por donde sobrevuelen tus olas, la mansa cala que abracen por costumbre tus finos brazos.

      Ahora, para el jueves, he de rastrear lo más tierno para ahitar el alma de mi apasionada y bella Valija, perseveraré por mantener mi vehemencia, buscaré sus rosas y, si acaso no las encontrase, sus astromelias traeré.
     Con toda mi intima pasión al descubierto, con mi espíritu emergiendo tierno por las yemas, con este indescriptible celo te escribo que la aromática infusión de menta poleo debe irrigar el tibio abismo de tu cuerpo, que sobre el canto de la taza morderé tu ácida luna de limón y que no, mi Amor, no serviré caramelos de azúcar dentro de tu dulce boca.
     Con mimo, apenas perceptible, posaré pequeñas etiquetas de golosa tentación, confitadas estrellas para el cielo de tu boca, mermelados corazones para prenderlos en el pecho de mi Amada; así tus manos se desbordarán en caricias de arrope o de jalea, sobre mí la cremosa nata de tu piel desnuda, tus deseos húmedos, sin escrúpulos ni titubeos y me invadirás ferozmente con tiernos besos. Aromática y fresca hierba que cubra mi boca cuando me bese, el aliento de arrayan que incluso aquí respiro y que cuan te beso inunda como huracán mi alma enamorada.

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