Harina tostada con ojos caramelizados,
cerezas, ciruelas o yemitas de huevo; con almendra o nuez majada; con
confituras de colores, con azucarada nevada o con chocolate... La menta poleo
que aún temple más tu cuerpo templado y que te ayude a mitigar la pereza de
retirar las mantas en días de frío....
Una pizca de barro cocido, la piel de
mis labios, hoy humedecidos con la aspersión de tu saliva, la interacción de
plumaje conyugal, ingrávido aleteo de nuestras almas....
Así despiertas fulgurante y
espléndida, aún sin maquillaje, más que sedosa y más que deliciosa, transparente
como el agua, elocuente e íntimo cauce de cristalinas palabras... Apoyo la
bandeja en el borde de la cama y sin artificios de pólvora detono en luz de
galaxia, en materia etérea o sólida; me eleva tanto tu brío que me alzo
despierto por encima de la Tierra….
Acá, juntos al amanecer, tras prender
los ojos y tonificar la tez apurándola con unos minutos de lozanos agasajos,
con las yemas de nuestro fresco laurel, consumimos la voz analizando el embrión
del día. ¿Estamos juntos?, no, no estamos ligados sino aunados somos una Madre
de inmenso fulgor o un Padre que luce como Sol, un vasto Sentimiento en un único
Ser. Naciendo al día como río de la lava o, tan sólo, como cereza dulce y
tersa, de humilde hueso de dos corazones, que flota fiel y flamante en el afluente
de la vida.
Medio corazón y perfecto, que a lo
largo de la jornada dispersa mágicos polvos entre neófito aprendices. Transmuta
los números, los circunstanciales complementos o exprime la filosofía de las humanidades
en cuentos polares repletos de zafiros helados, en metales preciosos con los
que fragua y conjura regias tizonas, en aromas selváticos de flores que
esparcen grácil e imperceptible por dentro de sus bisoñas sienes. Y la otra
mitad del corazón e integro por ti, mi Amor, urdirá entre las máquinas,
escudriñará la vigente legislación y aplicará el poder de la energía para
deshelar el frío austral que hace que la bandera tremole sin esperanza, que
acobarda y tortura a bizarros padrazos…
¡Oooooh! tu voz, tu forma de ser, tu
denodado amor, de tal manera se ha asido a mi mente que la impregna de infinita
ternura y la colma de sinceridad. Enamorado de advenimiento primaveral disperso
cauce de polen, emano rubor floral y segrego melifica franqueza por cada poro.
Voy mi Niña, con esta bandeja de
aliento, satisfago el amor inédito que me urge compartir contigo. Frenético e
hipnotizado por tu corazón titila en cada taza que sirvo tu alma, la endulzo
con mis yemas, sin inhibición. Tu Vaho se eleva y florece hermoso al mundo
exterior y con ademan tierno y musical educa a sus Niños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario