viernes, 13 de junio de 2014

Unos minutos



     Unos minutos, sólo pido unos escasos minutos al día, a la semana o cuando tú desees verme, no ansío nada más. Pues para llevarte consigo tan sólo preciso un ameno roce, una vivaracha caricia o una luminosa mirada o, solamente, un guiño que sugiera que perdura un entrevero de inagotables sentimientos.

     Así no me urgirá usar máscara de carnaval para desencajar sobre mi faz la alegría, sino me bastará con un vivaz o zalamero ademán para que apercibas que, inscrita en mi carne, se prolonga infinita atención lírica. Aunque para disimular evidencias de tan bárbaro cariño mi corazón acabe mudo al mundo y mi ruborizada faz reste para siempre tras veneciano antifaz.

     Musitaré, Vida mía, a través de las yemas. Mi risueña boca se reducirá al sensitivo repiquetear en un teclado, una gesticula jovial de afanosa abejilla que, de tecla en tecla, recolectará y cuajará dorada miel para una sola Colmena. Inaudible y sin apenas masa descorcharé prisma de tinte que te inundará el pecho con aroma de mosqueta.

     Sera amor único que irrumpirá ciego y sin pantomima. Líricas rimas de plata de Luna que rielan alrededor botella cristalina, vidrio que acoge a Una, a la más bella, a esos ojos que se cegaron tras el primer beso, a la fina piel de nuestros labios que, de por vida, se diluyeron en la Mar salina de una Perla divina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario