sábado, 14 de junio de 2014

Con este calor pierdo la razón


     Con este calor pierdo la razón que, junto a mi corazón, fluye sin gobierno como lenta gota de óleo. Mis tréboles marchitan su cuarta hoja y decaídos, por lóbrega atmósfera, se desbordan a través de mis yemas, inundan el teclado con íntimos “nomeolvides”.

     No es brea ennegrecida, ni ceniza de hojuela calcinada, más bien es folíolo de solitario lirio que, depauperado, se apacienta iluso en su bosque.

     Modero mi relente pues no puedo recargar mis telarañas con incontables perlas, éstas se romperían y el suelo se empaparía con hilos de frío rocío.

      Tea inextinguible o pira danzarina, ardor que consume y apura el licor dulce y loco que ajuma mi cuerpo. Prende rubí y alumbra señero este corazón, late infatigable por los pétalos de una sola flor, por los encarnados labios de una Amapola….

     Silencioso, cubierto de otoño, me resisto a cicatrizar mis lamentos en su Océano estival…. Continuaré sacudiendo mis dedos, escupiré secretos versos a través de mis poros, esculpiré besos de ensueño en su boca que, sin más remedio, caerá sedienta sobre mi remanso cálido de amor manuscrito….

No hay comentarios:

Publicar un comentario