domingo, 6 de abril de 2014

Voy a dormir con mi carita hacia el este


     Voy a dormir con mi carita hacia el este. Embozaré mi cuerpo entre las sábanas y echaré a volar mi alma. En silencio desplegaré, sobre las escasas encinas que unen nuestras casas, invisible frazada de sedosas palabras y así, inclinándome hacia ese cariz y deletreando a destiempo, saciaré tu sed, Amapola mía, derramando agua fresca tras tu piel, aun grites por herida de amor.

     Mas no serán simples locuciones sino, desde ese aroma a jara que me inundó con el primer beso, es caudaloso río de tinta cristalina el que tú desbordas de mi boca y que no para de crecer. Sí, de esta guisa, desde lo más profundo de mí y rodeado de aquellos armónicos trinos, afloró hilván de arroyo lírico para inundar la Mar, mía, con tiernas e inmarchitables hojas blancas. Perseveraré a cuerpo desnudo inmarcesibles sentimientos, no a puñados sino con elocuencia, frases bordadas con cariño para que curen posibles heridas del corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario