domingo, 13 de abril de 2014

Mientras aún gira la Luna



     Mientras aún gira la Luna o, mejor dicho, naufraga en la insondable oquedad de la noche y ya a solas, pues mi pequeño Robín, con su aljaba llena, marchó al bosque a cobrar alimañas, organizo mis desordenado sentimientos.

     Trato de acopiar todas las imágenes de esta semana, desde la más asombrosa hasta la más confusas o trivial. Las redibujo limpias, las renuevo y, con un mimo desorbitado, las inserto en los renglones del seco papel.

     Así, entretanto no redacto mis alienados sentimientos, o sea, mientras camino por mi ensueño y no por los suelos que materialmente pisé, entresaco la más madura pasión, ramoneo los brotes más tiernos e incluso acaparo los lechosos y dulces cotiledones que germinan por doquier y, si acaso lo hallo, cerceno todo inútil pesar, como si fuese esa rama que en febrero se ha de podar.

     Después, acá y a diario sentado, respetando el bellísimo Mayo mío y el Abril de sangre que me toca, y turbado por este sinfín de quehaceres, me echo de nuevo a sembrar el fértil grano o la fructífera cebolla recolectada.

     Es cotidiano proceder de irreprimibles ademanes o un torrente balsámico de modales; es el cultivo de besos escritos, de versos livianos para posar en vuestros labios.

     Que mejor ocupación que dedicar mi hado a los dos Jardines que me embalsaman en vida. Sí, mi cometido es realzar el color silvestre de vuestros pómulos, es abrillantar vuestros cegadores ojos y, sin vértigo, mi deber es soltaros a volar en la fantasía de una aurora infinita.

      Sé, con acierto, que hoy Él caza alimaña hechas de foam. Mi hermano, Candi, muy temprano le llenó el carcaj de flechas y le llevó al pie del castillo de Medellín, donde ahora con puntería lanza saetas a falsos animales.

      Mas, en cambio, no es de foam este latiente pecho que en exclusivo os pertenece, que os aguarda eterno, aun embalsamado espere, y que con asombroso tino, el que Él tuvo, y que tú, Amor mío, posees, fue asaetado con flecha de Cupido. Es Inenarrable el placer que causa vuestra herida, o es sobrehumana la tortura si me ensombrece la soledad….



     Sé que si en cada seca hoja de papel os cuajo un millar de flores, y que si os describo con prolijidad el Sol que aluza mis caminos de ensueño, no habrá abismo en vida pues se desgarrará en milagrosa e inextinguible llama de Amor….

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