jueves, 17 de abril de 2014

Eclipse de Amor



     Amor mío, dime si es agible asir la Luna para ti, acaso existe un hacedero proceder para ocluirla entre tus pequeñas manos. Tan primorosa es que, cuando otros ojos hurtan nuestro blanco plenilunio, el celo me desborda; y es que no soporto compartir, si no es contigo, este vasto y saludable firmamento primaveral. 




     Una ligera e inasible lluvia flota en el aire, y el imperceptible aroma de la flor de jara salpica cada rincón, se confunde con la brisa, se dispersa semejante a aleteo de mariposa. Mas mi corazón hipa y siento pelusa cuando hay pareja que no lo ignora y que, con esa mirada inusual, bisiesta, malversa la lozanía de nuestra bóveda celeste.

     Me agradaría tapar tal empíreo para calcarlo y regalárselo a mi Amada. Para ti en exclusivo, privar a la humanidad de las tibias noches de tu Mayo y de mi abril para depositarlas en el más profundo centro de tu celestial alma.

     Embeberé, con mi esponjoso corazón, cada cárdena florecilla, cada prismático cairel de rocío, cada inocente vuelo de pajarillo e incluso el inimaginable trascendentalismo del universo y lo prenderé para ti, como lámpara de amor, dando locos e imborrables verso, aromáticos regüeldos de mi mismísima entraña….

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