sábado, 19 de abril de 2014

Con los brazos un tanto al aire


     Esta mañana he salido de viaje con los brazos un tanto al aire. En el coche iba bien, pero al bajar en el Cruce de las Herrerías, sentí tan baja temperatura sobre mi larga y desnuda piel que pensé que de nuevo las hojas se secarían y se caerían.

     El cielo, tan pesado como en otoño, y la álgida brisa del alba, que traspasaba mis brazos, desconocían si era tiempo de Sol, ignoraban que fuese fecha en la que el campo estalla ansioso cubriéndose de manto de color, de que era la estación en la que el aroma penetra en el pecho de cada ser y de que ese ardor emerge por cada poro en forma de gotas de sudor.

     El día amanecía desaprendido, sin las amables sílabas de amor que tremolan por la atmósfera, cerrando las sonrisas amarillas y blancas de las flores, lacrando los ingenuos gestos rojos con los que reverencian las Amapolas o tabicando los aspavientos gráciles de los añiles lirios. Los insectos, las hermosas mariposas y el mismísimo ser humano ocultaban sus deseos, bebiendo del olvido gélido que se desplomaba del cielo.

     Mas yo, aislando esos dedos que traspasaron mi pecho, que a su antojo hurgaron en mi corazón, proseguía hecho Luna por dentro. Ávido por entregarte la vida prendida en cada palabra, de tildar agudas estrofas que cicatricen bocas inseparables…. Vagas sonrisas se me escapaban de vez en cuando, señuelos al viento que revelaban el timbre que llevo por dentro.

     Tú, mi Amor, y yo, bebimos algo imperecedero que germinó en lo más profundo del pecho. Un impulso que, arraigado como árbol, se alza frondoso y se abre verde, cuajado de la más suculenta fruta; del dulce Amor. Es vehemente pasión que infinita, como Alameda cristalina, se extiende por dentro….

     Llega la noche y aunque esta habitación esté vacía, cuando duerma mi esternón se rasgará y mi corazón se desprenderá y me abandonará, como tantas otras veces, por enterrarse entre tus brazos abiertos. Dejará atrás cuerpo triste y volará extraviado, con mis versos, hasta quedar quieto y adormecido, como un secreto, entre el resuello de tus sueños….

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