Si esta verdad produce herida
en la más dulce de las Damas,
desangra por ella toda tu vida.
Amor bordado con ligera lana,
de colores, de ovillos de merina.
La ventana: un aro de ganchillo,
un par de finos y mochos bolillos,
un romance cautivo en un libro,
o la sencilla hoja que te escribo
o tu diario que, como azucarillo,
tanto lúcido como ido, goloso libo.
Alienado de limón, de vid ebrio,
embalsamado y embotellado
deriva por lágrimas marinas;
es mi corazón, tu otra herida.

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