viernes, 28 de marzo de 2014

Me he quedado helado


     Me he quedado helado, tanto que me he tenido que echar una manta sobre los hombros. Parece que la tamborilera lluvia insiste en enfermar a las luminosas florecillas; y Eolo, ya en boca de abril, se obstina en agitar las aguas de las charcas; y se empeña en seguir con sus trece batiendo la yerba y haciendo gemir a las ramas y las hojas de los árboles.

     Mas yo, igual de aferrado que el tiempo, huello el amapóleo Corazón que atesoro en mi pecho, rastreando hasta las motas de polvo que tú, mi Vida, dejas durante las horas de sueño. Que decir cada día, sino que preso de amor espero a que se rompa esa botella y se esparzan tus sentimientos a los cuatro vientos, a que nuestros deseos sean libres como el aire…; y a que el tibio aliento de tu alma, afinado con tu latir tamboril, seduzca eternamente mi boca….

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