martes, 17 de junio de 2014

Oda al sosiego


     Me reservo los daños que me infrinjo y, si acaso, pido piedad al lecho y al sillón, pues ellos son los que sin pizca de desdén sorben mi derrengo. Que injusto soy con ellos, pues después de mejorar con su hospitalidad, ni siquiera les atuso la guata.

     Así es, abuso del asiento hasta tal punto que, arengando con cariño a mi Niño, les empapo en sudor, o en lágrimas, y sin darles tiempo a orear sus paños, regreso terco a escribir o, tan sólo, a vivir sobre su cada vez más mugriento tapiz.

     Diríase que fiel soy al diván ya que, para versar con querencia o, mejor dicho, para chasquear cariñosa poesía sobre las pequeñas teclas, me atrofio humilde y abandonado en el amplio cojín de mi tresillo.

     Habrá faltas ortográficas y enredos gramaticales entre tantas galimatías significativas. Pero además habrá verde y fresca yedra, hebras endebles de perejil, de hierba buena y albahaca y, quién sabe, si habrá sed de barco sin Mar o infatigable custodia del olvido en pecho que, aunque no sea nido de niño, se asemeja cuando se escudriña con la vista. Todo este sino del destino, toda esta ferviente fuente de deseos lo haré aquí, aprehendido en su mullida almohadilla.

     Cuan amplio este lugar que a merced me brindas, tan extenso y mudable como kilométrico Nilo, sin horizontes visibles; como una gran ciudad atestada de libros; como una vasta dehesa inundada de luces violetas, de lirios morados o de labios encarnados de Amapolas…; de arias de croares y de trinos de ruiseñores…. Así de libre me siento en la hermosa prisión que se abre ante mi sillón….

sábado, 14 de junio de 2014

Con este calor pierdo la razón


     Con este calor pierdo la razón que, junto a mi corazón, fluye sin gobierno como lenta gota de óleo. Mis tréboles marchitan su cuarta hoja y decaídos, por lóbrega atmósfera, se desbordan a través de mis yemas, inundan el teclado con íntimos “nomeolvides”.

     No es brea ennegrecida, ni ceniza de hojuela calcinada, más bien es folíolo de solitario lirio que, depauperado, se apacienta iluso en su bosque.

     Modero mi relente pues no puedo recargar mis telarañas con incontables perlas, éstas se romperían y el suelo se empaparía con hilos de frío rocío.

      Tea inextinguible o pira danzarina, ardor que consume y apura el licor dulce y loco que ajuma mi cuerpo. Prende rubí y alumbra señero este corazón, late infatigable por los pétalos de una sola flor, por los encarnados labios de una Amapola….

     Silencioso, cubierto de otoño, me resisto a cicatrizar mis lamentos en su Océano estival…. Continuaré sacudiendo mis dedos, escupiré secretos versos a través de mis poros, esculpiré besos de ensueño en su boca que, sin más remedio, caerá sedienta sobre mi remanso cálido de amor manuscrito….

viernes, 13 de junio de 2014

Unos minutos



     Unos minutos, sólo pido unos escasos minutos al día, a la semana o cuando tú desees verme, no ansío nada más. Pues para llevarte consigo tan sólo preciso un ameno roce, una vivaracha caricia o una luminosa mirada o, solamente, un guiño que sugiera que perdura un entrevero de inagotables sentimientos.

     Así no me urgirá usar máscara de carnaval para desencajar sobre mi faz la alegría, sino me bastará con un vivaz o zalamero ademán para que apercibas que, inscrita en mi carne, se prolonga infinita atención lírica. Aunque para disimular evidencias de tan bárbaro cariño mi corazón acabe mudo al mundo y mi ruborizada faz reste para siempre tras veneciano antifaz.

     Musitaré, Vida mía, a través de las yemas. Mi risueña boca se reducirá al sensitivo repiquetear en un teclado, una gesticula jovial de afanosa abejilla que, de tecla en tecla, recolectará y cuajará dorada miel para una sola Colmena. Inaudible y sin apenas masa descorcharé prisma de tinte que te inundará el pecho con aroma de mosqueta.

     Sera amor único que irrumpirá ciego y sin pantomima. Líricas rimas de plata de Luna que rielan alrededor botella cristalina, vidrio que acoge a Una, a la más bella, a esos ojos que se cegaron tras el primer beso, a la fina piel de nuestros labios que, de por vida, se diluyeron en la Mar salina de una Perla divina.

martes, 10 de junio de 2014

Tras poner la mesa y apagar el fuego


     Tras poner la mesa y apagar el fuego, ya inmersos en la noche, nos hemos repantigado en el sillón y tranquilamente hemos pellizcado las delicias que serví durante el fin de semana.

     Antes de ponerme las bridas de la entrante semana he de sacar la última gota que le resta al asueto. La aprehenderé con ganas e internándome en mí prenderé mi pensamiento y deambularé gozando del olvido. A solas, en orfandad con mi Amor, explorando sus trémulas manos y reclinándome con asaz embeleso para dar una infinidad de picos a su lechosa piel.

     Ya desgrano el eco de ese Amor que me responde y, como ave mítica, hiero mis cuerdas tarareando -cuanto te Quiero- en el abismo de los sueños. Desesperado vuelo y revuelo entre sus huesos, hilando estrofas de voces inextinguibles, misteriosos besos que estremecen su cuerpo….

     Amamos lo utópico o imposible, por vivir en vidas paralelas mas, aun haya muchedumbre desconocida, mi infinito sólo lo pueblan Él y Ella. Dos Ángeles que prendieron en mi pecho cálidas lenguas de flores y en mis sueños cielos de estrellas.

     Sé que a veces, cuando camino, escucho bajo mis pies hojarasca seca, unos estallidos más nostálgicos que los crujidos del otoño, pero enseguida Ella arriba en mi mente, como viento primaveral, se desnuda en perfecta hermosura y roza y socorre mi alma con gráciles palabras, una armonía calcada a laúd de poeta.

    Advierto elegía en mi cuerpo, trovadores latidos que repiquetean como trinos entre las ramas del bosque. Vida mía, aun en la sombra, resplandeces más que el cegador Sol, como misterios laurel en el desierto….

domingo, 8 de junio de 2014

Es arrebatador


     Es arrebatador, tentador e incluso diría que, en las inacabables noches, surge a borbotones desde los hondones del pecho. Su bellísima y envidiable imagen se revela impecable en todos mis pensamientos, el fino albeo de su chata y pequeña nariz, la sombra de sus profundos y acaramelados ojos, el apetitoso aderezo de sus encarnados labios….

     Así es siempre, en todos mis sueños recalan sus agradables colores, los pigmentos que embebió mi corazón, el arcoíris que sinceró al quererme de esa forma, al darme su amor; sempiterno espejismo de lechosa piel, de leves senos, de ligeros arqueos de la espalda….

     El resonante borbollón que se rebela en mi entraña deriva incontenible por mis manos. Una hemorragia de estrepitosas y bullangueras notas, un corazón de barro que se desangra en letras, que se disuelve en versos de íntima tinta. En el ruidoso salón, en la cálida y vacía cama, en la cocina macerando manjares en orzas o cuando tenaz me encamino al quehacer, rebusco esa caricia que no se pierde, ese beso que cifró cada uno de mis latidos, esos temblorosos roces de dos cuerpos que desnudos se abandonaron al amor… 

     En cada hueco del día o hacia cualquier parte que miro, yendo a destino o bien caminando al azar, presiento que Ella aguarda sola, que espera a encontrar un rato, a hallar un raro momento para hilar una simple soga de saliva que perpetúe buena, fragante y frondosa enredadera. Cáñamos que enraícen en nuestras entrañas y que florezcan y fecunden en ambos corazones, un lino de savia que encauce jarro de imagen limpia, de amor perfecto.

     Estoy sentenciado a aquietar mi entraña, la frotaré, Amor mío, como latón para advertir en ella el vaho de tu aliento, las huellas de tus manos, el brillo oscuro que se abre tras tus ojos… Sí, para contemplar nítida la faz de mi Niña y gozar de ese tembloroso fantasma que me vuelve loco.

     Disueltos por mi cuerpo están los dulces terroncitos de mi hermosa Mujer. Hallaré un sinfín de letras, las sacaré del agua o las aspiraré del aire, para describir lo inenarrable, la belleza absoluta que atesoras en cada poro de la piel.

viernes, 6 de junio de 2014

Un día muy hermoso


      Un día muy hermoso y ya, llegando al ocaso, miro atrás y me enorgullezco. Ha merecido la pena tan aplanante faena, los cansinos ires y devenires por caminos de hieles para extraer unas simples tarras de mieles. Mas no me quejo de esta labor, ni la veo injusta e inmerecida, pues yo, Amor mío, soy el ingeniero de mi propio destino.

     Cuántas horas he pasado junto al teléfono, cuántas he transcurrido tras el volante o acaso se puede saber cuan larga es la senda que hay en mi aula o en los pasillos del conservatorio. Sí, inescribible es la conversación que he embocado a través del auricular, incontable son los hitos kilométricos que he dejado atrás e insoportable es carga en mis tobillos, lastre que ha causado y causa la torturante dilatación de mis vasos sanguíneos.

     Mas mi lozanía, aun haya tempestad invernal o quemazón estival, proseguirá así, estimando las insignificantes yemas de las plantas, respetando los nimios nichos de los seres vivos o reverenciando las superfluas barahúndas de los grillos, de los trinos, del céfiro entre las ramas….; Sí, así, recolectando nuestro dulce jarabe, como laboriosa abeja…. Invariable y feliz, sentome aquí frente a vano cristalino, titubeando sentimientos en largas noches, rindiéndote lo prometido,… mis sinceras buenas noches….

jueves, 5 de junio de 2014

Echarme


     Echarme, desandar lo caminado para recobrar la conciencia, recular hasta el umbral para echar a volar como pájaro fugitivo hasta encumbrar el hontanar de la vida. Conquistaré el azul y ávido devoraré la brisa tempranera e inundaré mi pecho con el vaho del heno húmedo.

     Me cuidaré de escoger las briznas más tiernas, las más bonitas, para moldear versos que deshagan el corazón a través de los ojos, lágrimas de amor para las alondras que vuelan en mis sueños….

     Con plomo, tras los cimientos de estos parpados encierro un secreto, mi niño es Sol que me llena de luz, es roble que me da reciedumbre para afrontar los días….