martes, 10 de junio de 2014

Tras poner la mesa y apagar el fuego


     Tras poner la mesa y apagar el fuego, ya inmersos en la noche, nos hemos repantigado en el sillón y tranquilamente hemos pellizcado las delicias que serví durante el fin de semana.

     Antes de ponerme las bridas de la entrante semana he de sacar la última gota que le resta al asueto. La aprehenderé con ganas e internándome en mí prenderé mi pensamiento y deambularé gozando del olvido. A solas, en orfandad con mi Amor, explorando sus trémulas manos y reclinándome con asaz embeleso para dar una infinidad de picos a su lechosa piel.

     Ya desgrano el eco de ese Amor que me responde y, como ave mítica, hiero mis cuerdas tarareando -cuanto te Quiero- en el abismo de los sueños. Desesperado vuelo y revuelo entre sus huesos, hilando estrofas de voces inextinguibles, misteriosos besos que estremecen su cuerpo….

     Amamos lo utópico o imposible, por vivir en vidas paralelas mas, aun haya muchedumbre desconocida, mi infinito sólo lo pueblan Él y Ella. Dos Ángeles que prendieron en mi pecho cálidas lenguas de flores y en mis sueños cielos de estrellas.

     Sé que a veces, cuando camino, escucho bajo mis pies hojarasca seca, unos estallidos más nostálgicos que los crujidos del otoño, pero enseguida Ella arriba en mi mente, como viento primaveral, se desnuda en perfecta hermosura y roza y socorre mi alma con gráciles palabras, una armonía calcada a laúd de poeta.

    Advierto elegía en mi cuerpo, trovadores latidos que repiquetean como trinos entre las ramas del bosque. Vida mía, aun en la sombra, resplandeces más que el cegador Sol, como misterios laurel en el desierto….

domingo, 8 de junio de 2014

Es arrebatador


     Es arrebatador, tentador e incluso diría que, en las inacabables noches, surge a borbotones desde los hondones del pecho. Su bellísima y envidiable imagen se revela impecable en todos mis pensamientos, el fino albeo de su chata y pequeña nariz, la sombra de sus profundos y acaramelados ojos, el apetitoso aderezo de sus encarnados labios….

     Así es siempre, en todos mis sueños recalan sus agradables colores, los pigmentos que embebió mi corazón, el arcoíris que sinceró al quererme de esa forma, al darme su amor; sempiterno espejismo de lechosa piel, de leves senos, de ligeros arqueos de la espalda….

     El resonante borbollón que se rebela en mi entraña deriva incontenible por mis manos. Una hemorragia de estrepitosas y bullangueras notas, un corazón de barro que se desangra en letras, que se disuelve en versos de íntima tinta. En el ruidoso salón, en la cálida y vacía cama, en la cocina macerando manjares en orzas o cuando tenaz me encamino al quehacer, rebusco esa caricia que no se pierde, ese beso que cifró cada uno de mis latidos, esos temblorosos roces de dos cuerpos que desnudos se abandonaron al amor… 

     En cada hueco del día o hacia cualquier parte que miro, yendo a destino o bien caminando al azar, presiento que Ella aguarda sola, que espera a encontrar un rato, a hallar un raro momento para hilar una simple soga de saliva que perpetúe buena, fragante y frondosa enredadera. Cáñamos que enraícen en nuestras entrañas y que florezcan y fecunden en ambos corazones, un lino de savia que encauce jarro de imagen limpia, de amor perfecto.

     Estoy sentenciado a aquietar mi entraña, la frotaré, Amor mío, como latón para advertir en ella el vaho de tu aliento, las huellas de tus manos, el brillo oscuro que se abre tras tus ojos… Sí, para contemplar nítida la faz de mi Niña y gozar de ese tembloroso fantasma que me vuelve loco.

     Disueltos por mi cuerpo están los dulces terroncitos de mi hermosa Mujer. Hallaré un sinfín de letras, las sacaré del agua o las aspiraré del aire, para describir lo inenarrable, la belleza absoluta que atesoras en cada poro de la piel.

viernes, 6 de junio de 2014

Un día muy hermoso


      Un día muy hermoso y ya, llegando al ocaso, miro atrás y me enorgullezco. Ha merecido la pena tan aplanante faena, los cansinos ires y devenires por caminos de hieles para extraer unas simples tarras de mieles. Mas no me quejo de esta labor, ni la veo injusta e inmerecida, pues yo, Amor mío, soy el ingeniero de mi propio destino.

     Cuántas horas he pasado junto al teléfono, cuántas he transcurrido tras el volante o acaso se puede saber cuan larga es la senda que hay en mi aula o en los pasillos del conservatorio. Sí, inescribible es la conversación que he embocado a través del auricular, incontable son los hitos kilométricos que he dejado atrás e insoportable es carga en mis tobillos, lastre que ha causado y causa la torturante dilatación de mis vasos sanguíneos.

     Mas mi lozanía, aun haya tempestad invernal o quemazón estival, proseguirá así, estimando las insignificantes yemas de las plantas, respetando los nimios nichos de los seres vivos o reverenciando las superfluas barahúndas de los grillos, de los trinos, del céfiro entre las ramas….; Sí, así, recolectando nuestro dulce jarabe, como laboriosa abeja…. Invariable y feliz, sentome aquí frente a vano cristalino, titubeando sentimientos en largas noches, rindiéndote lo prometido,… mis sinceras buenas noches….

jueves, 5 de junio de 2014

Echarme


     Echarme, desandar lo caminado para recobrar la conciencia, recular hasta el umbral para echar a volar como pájaro fugitivo hasta encumbrar el hontanar de la vida. Conquistaré el azul y ávido devoraré la brisa tempranera e inundaré mi pecho con el vaho del heno húmedo.

     Me cuidaré de escoger las briznas más tiernas, las más bonitas, para moldear versos que deshagan el corazón a través de los ojos, lágrimas de amor para las alondras que vuelan en mis sueños….

     Con plomo, tras los cimientos de estos parpados encierro un secreto, mi niño es Sol que me llena de luz, es roble que me da reciedumbre para afrontar los días….

miércoles, 4 de junio de 2014

Aún no duerme


     Aún no duerme, todavía ronda la sala e increíblemente sin caminar se ausenta de ella. Mi Niño, retozón en el sillón, sueña y revolotea entre la viveza de los astros y, sin marchitar los paisajes, mordisquea la alucinación.

     Ya cierra los ojillos. Su corazón, sin advertirlo, rehúye del verismo hacia el olvido. Cede su pequeña reciedumbre y se aísla en la entelequia del espejismo, donde hacendoso desfigura todo azaroso lamento y toda vana aflicción para transmutarlo en valiosa alegría.

     Sé que en su suave y tibio nido se siente feliz, que ahí, alto y fuerte en sí mismo, se siente rico mendigando sinnúmero de detalles. Mi Querubín alípedes, yace entre fantasía engarzando las reminiscencias del gozo y el llanto, de la ventura y la travesura y de la vida en sí y del fin.

     Amor, hazme un huequecito entre tus brazos para que escuche esa voz de labios que duermen, ese resuello del sueño. Vida mía, deja que mis ojos cegados en la noche siembren besos por el brocal de tu inquieta carne…, garatusas que maduren en ese cofre que proteges, arrumacos que desemboquen en intensas risas….

martes, 3 de junio de 2014

El Sol sonrojado se reclina sobre el vientre de su amada


     El Sol sonrojado se reclina sobre el vientre de su amada y muy discreto, entre hialinas cortinas, la besa con rubor. Centellea la plata que decora el techo y riela sobre la frazada que los arropa; tibios jadeos emanan sus cuerpos. Antes de pernoctar una acaricia más y su encarnado labio se funde con su cristalino cuerpo.

      Es hora de retirarme a singular vacío, me asilo, Amor mío, contigo. Unto tu generosa pluma en la purpurea tinta que vibra en mi pecho y repleta de humildad la echo a volar. El cielo, entonces, se impregna con nuestros versos que planean hasta posarse en el vano de su ventana.

     Vida mía, hasta la madrugada resbalara mi poesía, hecha saliva para tu mejilla, para tus senos…, gotas de lluvia que irrigarán la sedosa piel de tu cuerpo. Ociosa pluma que traza amor,… y amor, el dulce amor que le dicta tu corazón….

domingo, 1 de junio de 2014

Paseo por el Salor


     Esta mañana, bien temprano, deshice mi corazón trashumante y, ligero y hambriento como un merino, marché hacia la rivera del Salor. Francamente, lo necesitaba para recuperar mi agostado ánimo.

     Cogí las cañas, me colgué las cámaras y despierto, y a la vez soñador, me monté en la bici con la intención de sorber la paz de la dehesa. Más que salir de casa la suave frescura de la aurora inoculó sorprendente vigor paliando todo el enervo que se hacinaba en mi espalada.

     Apenas hay que pedalear pues casi todo es cuesta bajo. Tan sólo se ha de apoyar las manos para encaminar el manillar. Miré al cielo y ni una nube deslucía su intenso azul de ultramar, ni siquiera un fino cirro que despeinara la troposfera. En la lejanía se perfilaba magníficamente la sierra San Pedro, predominaba el verdinegro de las encinas y color cetrino de la hierba; el espacio era limpio y cristalino, ni un ápice de calina ni una mota del polvo.

     Diríase que había un pacto personal entre Eolo y el entorno, pues su brisa era tan hilarante y contagiosa que un sinfín de alhajas glaucas, de cianea y azafranadas se alzaban titubeantes a danzar entre las flores. Además, una estridencia no chirriante, sino erótica y armoniosa, surgía de las copas de los árboles; eran los ruiseñores y las calandrias que ofrecen su amor a los enamorados que vagan por sus sendas. Así, describiendo la exuberancia del campo, podría seguir hasta azucarar tu saliva y tus lágrimas, mas sólo describo una cosa más, la bodega mágica que expele la pradera en primavera; cada canija lengua y cada diminuto sexo seduce con su perfume a la mujer y con su miel a la abeja….

     En este umbral de suave brisa, de alhajadas mariposas, de arios trinos y de endiosados perfumes, frente al espejismo de este río desmantelé mi agotamiento, tomé abundante aliento y con sed de agua marina, como un cascabelillo de amor, me encerré en la vidriosa botella que flota a la deriva en la Mar de su gran corazón.