viernes, 13 de septiembre de 2013

Maestra


     Con un apelativo firme, fuerte y vivo, muy vivo, tanto como el de un corcel de overo canela que, entre revoltosos potros y con dientes aún leche, trota radiante. Con dos prístinos sobrenombres, uno sinónimo de la perseverancia, como el de una abejilla que, poco a poco, obra en los demás obra un silo de dulzura, y otro similar al sosiego, muy puro y más entrañable que lo onírico.

     Así, flamante, siempre muy temprano y casi al galope, va a diario un paraíso sorprendente, a acuciar miradas perdidas, a sofrenar juegos y travesuras… y, sobre todo, a arrocinarse entre ellos, no como una bagual indómita sino con un suave petral que rodea el indefenso pecho de los niños y los nutre o alienta con un Amor que jamás olvidarán.

TE AMO, VIDA MÍA.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Lorenzo y Catalina


     Ahora entiendo, mi amor, que estando de vacaciones en la playa nos reencontrábamos noche y día. Una de esas noches, cuando estaba la luna rielando sobre olas de plata y azul, me contaste susurrándome al oído nuestra conocida historia:

     Cuando el SOL y la LUNA se encontraron por primera vez se enamoraron perdidamente y desde ahí comenzaron a vivir un gran amor.

     El mundo aun no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio un toque final… ¡el brillo!

     Dios decidió que el SOL iluminaría el día y que la LUNA iluminaría la noche y por ese motivo estarían obligados a vivir separados.

     Ambos fueron invadidos por una gran tristeza y cuando se dieron cuenta que nunca más se encontrarían…

     La LUNA fue quedándose cada vez más triste. A pesar del brillo dado por Dios, ella se sentía sola.

     El SOL a su vez, había ganado un título de nobleza “ASTRO REY” pero eso tampoco le hizo feliz.

      Dios viendo esto los llamó y les explicó:

     Tú, LUNA, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.

     En cuanto a ti SOL, mantendrás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminar la Tierra durante el día, darás calor al ser humano y solo eso hará a las personas más felices.

     La LUNA más triste se puso con ese cruel destino y lloró amargamente y el SOL al verla tan triste, decidió que no podría ser débil, ya que debía darle fuerzas y ayudarla a aceptar lo que Dios había decidido.

     Aun así, el estaba tan preocupado que decidió pedirle algo a Dios:

     Señor, ayúdale a la LUNA por favor, es más frágil que yo, no soportará la soledad…

     Y Dios… en su gran compasión… creó las estrellas para hacerle compañía a la bella LUNA.

     La LUNA siempre que está muy triste recurre a las estrellas que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen.

      Hoy ambos viven así… separados, el SOL finge que es feliz, y la LUNA no puede disimular su tristeza.

      El SOL arde de pasión por ella y ella vive en las tinieblas de su pena.

     Dicen que la orden de Dios era que la LUNA debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo logró… porque es mujer y una mujer tiene fases… Cuando es feliz, consigue ser llena, pero cuando es infeliz es menguante, ni siquiera es posible apreciar su brillo.

     LUNA y SOL siguen su camino. El solitario pero fuerte y ella, acompañada de las estrellas, pero débil.

     Los hombres intentan constantemente conquistarla, como si eso fuese posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás ha conseguido traerla hasta la tierra, nadie realmente ha conseguido conquistarla por más que lo intentaron.

     Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese realmente imposible, ni siquiera el de la LUNA y el SOL… fue en ese instante cuando creó el Eclipse.

     Hoy SOL y LUNA viven esperando ese instante, esos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan.

     Cuando mires al cielo, a partir de ahora y veas que el SOL cubre a la LUNA es porque el SOL se acuesta sobre ella y comienzan a amarse. Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de Eclipse.

      Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento, tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.

    Después, escuché esta canción de mi Pasión Vega: http://www.youtube.com/watch?v=UDi5-NsFvNQ

     Qué identificada con ella me sentí. Esa noche la pasé conversando, compartiendo con Catalina muchos secretos y dudas. Le conté que me quemo y me desespero por no poderte abrazarte, que estamos cerca compartiendo nuestras pasiones, pero uno vive de día y al caer la noche se acuesta, y el otro vive de noche y se acuesta al clarear… Y, como ella, lloré lágrimas de plata por no poderte amar como quisiera. 

     No nos vemos hace mucho y pienso en la llegada de nuestro eclipse donde encontrarnos, sentirnos, sonreír, conversar y quemarnos. Quiero, mi vida, envolverme en tus hermosos sentimientos. Necesitamos brillar amor mío y llenar el espacio con nuestro destino porque en nuestra lucha de emociones hay eternos instantes que unen nuestras almas.

martes, 10 de septiembre de 2013

Horas de asueto


     El imparable reloj ya se tragó todas las horas de asueto. Ahora sólo me queda agarrar el día con valentía y, sin apenas respirar, tragarme toda la jornada hasta que vuelva a disfrutar del ocio de la tarde y del cálido refugio de vuestra compañía.

     Aún veo éter oscuro en el cielo y no sé si me oxigeno yo o si respira mi insomnio, o sea, si estoy perdido en mi subconsciente. Aun así, enterrado en esta memoria que se aparta de la vida real y divaga sin protección alguna por el caos de la imaginación, gozo de la quemante luz que me trae la sangre, de la aventura despejada y despabilada de amar.

     Siempre luce un Sol estival en mi corazón, siempre se mantiene con esa intensidad en el fondo de mi pecho. Febril o quemante es el hogar de mi razón, es mi Amor que no ceja de alimentarlo con ramas secas y mantiene incandescentes las brasas que crepitan cientos de palabras.

     He de bautizar esta fragua para que el vehemente calor no funda mi cerebro, no seque mi piel, los deseos de mis labios…., pues persiste e insiste incluso en las horas de sueño en mantener esta pasión onírica.

… soy, Amor mío, un niño que disfruta en la playa de la brisa y de la Mar. Inocente, disfrutando y jugando con las olas repletas de vida que llegan a la orilla. Penetras como oxígeno en mi pulmón, el aire errante repleto de polen de Amapola, me dilata plenamente y me insufla la Vida que ahíta todo mi vacío, lo hago mío, lo abrigo, lo anido,… en mi corazón.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Buenas noches mi Vida



     Tengo calina en los ojos, vaho de extenuación, legañas o lágrimas secas del cansancio diario. Mas tras cenar, torrijas con canela y chocolate a la taza, y antes de irnos a acostar, he de granizar rimas como espinas para que, al hendirse en tu cuerpo, sosieguen tu alma con céfiros de amor.

     Así penderé, con una lluvia loca de besos, una gargantilla cristalina alrededor de tu fino cuello; tenderé, con una pradera indefinible de caricias, una frazada sedosa sobre tu cuerpo y calaré, con una maraña de sinceros susurros, un arroyo de sentimientos sanguinolentos para que tu corazón lata libre y febril mientras duermas.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Vuelvo al salón


     Vuelvo al salón a descansar a tu lado, pero antes, por supuesto, voy a la cocina para hacer la cena. Os serviré algo ligero y rápido, unas rodajas de merluza cocida con una salsa simple de zumo de limón, aceite de oliva virgen y una pizca de sal, quizás lo adorne con unas hojas de cilantro y nada más; no quiero cometer una falta de ortografía en la gramática culinaria.

     De postre un cóctel de fruta escarchada. Manzanas, melocotones, melón y miel, con una pizca de de limón o de vinagre de Módena, recuerdas, ese con esencia de higos de rey que compré en el mercadillo. Combinado que deja un jarabe fuerte, dulce y delicioso, para vaciar con la cucharilla hasta la última gota del bol.

     Ya sólo nos queda acostar a José, pues se está quedando dormido en el sofá, y después, Amor mío, el plato fuerte, fundir los labios hasta despeñarnos en la flotante lejanía de los sueños. Sin marchitarnos, relámpagos de pasión que causen lozana alborada en ambos corazones. 

TE AMO, VIDA MÍA, POR QUE ME HACES BROTAR TODAS LOS DÍAS COMO CUERPO BOTÁNICO QUE MADURA VERDE, MILAGROSO Y ENAMORADO, INFINITAMENTE ENAMORADO…

Hoy va a ser un día atípico


     Hoy va a ser un día atípico, muy entretenido, pues ayer compramos pinturas para brocha gorda y ahora, posándonos como diminutos insectos en todos los rincones de la casa, vamos a recomponer su aspecto. Por qué, es sencillo de suponer, la semana que viene Ella abrirá la puerta y su vidriosa mirada no debe derrotarse lo más mínimo, tiene que fulgir constantemente.

     Así que barreré y empaparé este suelo que hospeda nuestras extraviadas toses y nuestros espontáneos estornudos, para que la blanca lluvia de la brocha no se seque y desluzca el suelo que pisarán tus dulces pies.

     ¡Ay! si entre los sedimentos encontrase un pelo largo y castaño, un filamento fino y lírico de su melena. Espontáneamente la boca se me inundaría, nervioso balbuciría entre burbujas y veloz, o volandero, me heriría para a asegurar tal tesoro en mi corazón…. 

     Mi Amor, como tengo que encalar las paredes y barnizar las puertas…, podré transcribir en cada recoveco los versos de tu alma, tus íntimos sentimientos. Así ultimaré la construcción de esta casa y la haré más que confortable. Para que cuando estés aquí, en cualquier de sus sala o, no sé…, cuando hagamos la cama, amasemos el leudo, asemos pimientos o, ausente y relajada, goces de un baño se sales; adviertas que las paredes se arremolinan como viento a tu cuerpo, que las blanqueadas paredes se aspergen en gotas de sudor cuajando sobre tu piel y acicalándola con diamantina luz…. Que en el salón, en la alcoba, en la cocina o en el baño no haya silencio, si no un susurro perfecto, algo que disuelva la extenuación y la confusión, algo transparente que ocupe hasta el espacio que queda entre los dientes y conforme un espacio confortable de amor donde el corazón revoloteé como libre colibrí.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Amanecer


     Hoy debería ir corriendo a abrir la ventana de tu dormitorio e incluso, algo terco, tomarte en brazos y llevarte a la terraza. Cogería una bata fina pues quizás sea excesivo el frescor y, desde ahí, en ese nido particular y con el aire limpio que llega desde el norte, acariciaría tus finos hombros evitando que se te erizara la piel. Permitiría, también en el mirador, que regresaras al sueño, rodeada de visillos florales y, sobre todo, abrigada con sedosas caricias.

     Yo no sabría si duermo o prosigo despierto, sólo sé que continuaría con esta vida de ensueño, resonando tu resuello en el silente crepúsculo. Feliz y sonriente, mientras curioseo tu hermosísima mejilla, te susurraría no sé cuanto pareceres, mas tú continuarías echada, bordando flores.

     Ni un secreto, hablando sincero y sin miedo. Ansiando los bellos luceros que se mueven tras tus párpados, lacrados por las legañas del sueño. Una infinita mirada, me reclino lentamente sobre tu rostro y rozo, como príncipe y Bella durmiente, tus labios. Quiero sacar a mi Flor, a mi divina Amapola, del nimbo de lo onírico.

     Que venga, ¡ay!, mi Amor, que yo en mi pecho la envolveré. Acunando su vida entre mis robles macizos. Sí, seré una cuna para su existencia, un remanso de paz para que mi Luna yazca esplendorosa. Una brisa tan leve de besos que como hoja blanca se diluirá sobre mi cristalino seno. Aquí, esclavo par ti y esclava por mí, corazones encadenados perpetuamente, condenados por mensajes irrompibles de amor….