sábado, 1 de diciembre de 2012

Hola mi Amor



     Hola mi Amor, aquí estoy extrayéndome todo el aroma que puedo, cuajando de sí cremosa ternura, clamaré gemido escrito hasta haberme herido el corazón de requesón curado.


     Como fiera me regocijo por pacer en tersa majada caoba, por adolecer las especias de sendos oteros del pecho, por empapar mis yemas en el cauce cristalino de insondables bellezas, casi azabaches, y por saciar mi sed mordiendo las riberas de tu boca. ¡Oh!, mi pastora como desearía plantar mi mano sobre tu cuerpo amado, de segar la mies esmaltada que cubre tu hermoso cuerpo.

     Derramaré la dulce miel de pistilo de lirio, hasta la última gota, para engalanar la corola de mi Amapola. Deseo ebriarme de pasión de por vida hasta morir mensajero diciéndote, Amada mía, cuanto te quiero.

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