lunes, 12 de junio de 2017

JUSTO DETRÁS DE LOS OJOS


Cuando al fin me retiro, después de entrar y salir, de la comedia de colocar las cosas que, por sí solas, surgen en el medio de la casa, del enredo de subir y bajar las escaleras y de abrir puertas; tal como te dije antes.

Me siento en mi silla, en mi lado de la mesa y me esfuerzo en aquietar mis latidos, mi fatiga. Para ello enciendo una luz en mi cabeza, elijo un color y pulverizo una gota de aroma. Entonces surgen las imágenes, las figurillas que crean ilusiones detrás de mi frente.

Abro una hoja en blanco en el ordenador y comienzo a grabar, con el máximo rigor posible, la lámina que imagino. En este instante las figurillas se tranquilizan y te describen, Patricia, que me encanta pasear por los Barruecos, que me fascina subir a la montaña, que me vuelvo permeable al más mínimo detalle y, así, la simple espiga dorada o el diminuto brote verde me distraen como si la sencillez inundara mi cerebro.

De idéntica manera me emociono con la Luna llena, lo has visto en el vídeo anterior, o con los cortinajes de fuego que se extienden por cielo durante la puesta, o con el centelleante camino que el Sol alinea en la mar.

El abismo del firmamento, en una noche sin estrellas, me suelta la lengua. Hablo hasta el amanecer, sintiendo el agradable aroma del heno húmero, el relente que atemperar mi piel. Me acurruco, advirtiendo lo insignificantes que somos en el universo y, a la vez, lo maravilloso que podemos llegar a ser. Así, Patricia, intento dilatar mi ser hasta el infinito y aspiro, aun sea a base de verso, palpar lo inasible… el bienestar de sentirme en paz, el júbilo de pensar que me quieren y el amor al proyectar todo mi corazón en los demás….



domingo, 11 de junio de 2017

La Luna y el Lobo


Ya se levanta la liviana Luna

del vientre de madre tierra,

despereza tras ígnea bruma

y hermosa se cubre de velos

níveos y se acicala con halo

irisente. Así, desde su cielo,

ampara en dulces sueños

a las almas que destierran

su yacente cuerpo. Un viaje

astral que roza los luceros

del cosmos y logra pasajes

utópicos al revivir el amor

olvidado, la mirada perdida,

la carantoña estremecedora

y el beso…, el beso sincero.



Avasallando los esfuerzos

camino bajo el universo.

No…, aun esté macilento

de dar cientos de versos,

de devaneos de locura,

de hazañas bajo los paisajes

de Whitman y de sentimientos

de pecho para las criaturas.

Incorporo mi existente

espíritu y busco cientos

de sílabas en la cultura

selenita, de la llena Luna.



Se celan luceros insondables

y se desennegrece el tártaro,

mas se ensombrece mi noche.

Pálido albear, la interminable

bóveda que te desenmascaro

en esta tiniebla no es derroche

de letras sino oculta conducta

que brota al aullar a la Luna.


Un ávido deseo de andar.

En la opalescente dehesa

se dibujan, se reproduce

la llama fatua de antaño,

alusión que urdió un daño.

Pero ahora, ansío flotar

como una ligera pavesa,

volar para lograr grabar

una mácula sentimental,

gemas de gotas de cristal

de una risa que transluce

en generosa hilaridad….


sábado, 10 de junio de 2017

El vacío natural


El inmenso llano de verdemar,

de maretas de avena y cebada

y la enfebrecida sesión de piar 

en gran butaca de alcornocal

o en sublime palco de encinar.

Ausente, sin apartar la mirada,

camino sin rumbo para limpiar

el tímido rumor de la amiga

sensatez, parto dorada espiga

de paja al deslizar mis manos,

desgrano sus bellísimas divisas,

oro que traza eterna realidad.



Agua verdinegra me impregna

y, en su pulida binza, singular

y azulado chispear de poemas.

Las rimas son un trinar silente

que revolotea el éter, detonar

de cuna de herrerillo y gorrión,

de sisón, ruiseñor y alcaudón

y de los grillos y del inocente

pinar que, al asentir petición

cariñosa del inasible viento,

disemina polen de fecunda

pasión sobre la lozana maleza

que cubre sigilosa naturaleza.



Froto la herrumbre del alma

de deidades extrañas y vanas,

y coloreo esta nueva fantasía

de vidriera; tinte primaveral.

Me sublevo tal cual, un cristal

transparente, reluciente calma

de aguas, de pájaros en ramas

y de oloroso heno para cama.



Ahora, el cálido rayo de Sol,

madura los óvulos de la flor

y conquista el polvo del suelo

con lozano frescor de pañuelo

de seda y con el jovial vuelo

de las amigables golondrinas.



No hay esperanza a la efímera

vida, sólo perdura la verdadera

tinta de escritura, la caligrafía

limpia, sin confines ni puertos,

va más allá de tantos muertos.

Un paraíso puro, de fantasía,

que esfuma toda la ceguera

que ocasiona el ruido artificial.



Necesito conquistar los huecos

retorcidos del castaño, secar

su resinosa sangre y alcanzar

el esplendor áurico del ámbar.

Demando esa espinosa prosa

que se enmaraña al espíritu

como ramal de la zarzamora;

acorralado entre las rozaduras

se infecta de dolor mi entraña.

Mas mi corazón, con hazañas

de hermosos versos, se dilata

por todo mi cuerpo; aventura

real o el ensueño, un diorama

caprichoso que tilda de plata

mi mejilla. Anélido depredador

que saca hasta la ínfima grana

de mi ser, mi inmortal amor…



La semana



Un instante en la mañana para cambiar algo, un hueco para retirar el óxido e intentar brilla.

Sé que todo tiene un final y que en un santiamén la alegría se anula, la bonanza se agota e incluso, la mismísima vida, se desvanece.

Mas, si en mi paso pretendo perdurar en el vasto corazón de alguien y, si acaso, en la mente de la gente, he de decir cosas dignas de oír, he de caligrafiar espacios de ensueño y perfilar entes hermosos. Por supuesto, en este tránsito no hay cabida para la simulación sino la mera presencia debe de ser digna de escribirse…

Así, el inasible aire que el lobo respira no es la esencia de su vida es, más bien, el sentimiento al contemplar fulgor de la Luna Llana. La sensación que reproduce con cada latido de su corazón al correr al margen del precipicio para lograr lo imposible para su camada…

La semana…, fue bien. Si mido el tiempo que emplee en cada día, de lunes a viernes, el primer día fue más que completo y aun así saque algo de mí.

El martes se enturbió por el cansancio y no sucedió nada especial, me alejé en mi precipicio y continué escribiendo. Quería acercarme al final de la poesía y entretejer la última rima, pero los achaques del día anterior enturbiaban mi serena imaginación.

Así que me retiré a dormir,

a alejarme en mí y olvidar

el paso de un día que al final

no tuvo nada de especial.

Al menos, ese preciado lugar

de sueños, en ese sitio cristal,

el cual no alcanzo a describir,

idealicé mi ansia de vivir….

En medio de la semana mi fantasía afloraba. Desenturbiado los sentidos encauce las estrofas hasta altas horas de la noche. Es mi tiempo, la esencia aprendida, donde coseché lo delicado e hice gavilla lírica.

Es la más noble manera de batallar contra la pesada marea de trabajar. Me crezco en un concepto particular, en un tiempo propio, y ando, como en un espejismo, por un universo paralelo donde detengo el tiempo. Es agradable sentir el fragante beso de las flores, el trinar amoroso de los pajarillos y el susurro inasible del viento que cautiva los labios de las hojas aciculares…

El jueves, tan inmiscuido en escribir, hice un informe que chocó con los ojos del jefe… ¡¡¡jeje!!!. Mas esto no tiene lugar, pues sino continúo en mí me oxido y dejo de brillar. Es más lindo escribir juego de lenguas que semejan boca que se besa. Ocurre en apenas un minuto, pero eso sí… un minuto que funde entre sentidos, un santiamén de tacto, de olor y de gusto que dilata el corazón hasta hacerlo gigante…

El viernes, fui por norte de Extremadura, por la maravillosa comarca de la Vera. Mientras conducía lentamente me alejé lo suficiente, más allá de la carretera, entré en la dorada dehesa y, bajo las sombras de las encinas, expandí mi cosmos, lo detuve el tiempo suficiente y lo escribí.

Llegué temprano a casa y, como niño que juega, amplié la belleza recolectada. Continué mi inocente caligrafía, perfilé palabras que no sé a dónde me llevan, frases que no cambian nada, que caerán en el olvido, se desvanecerán con el tiempo….



Inventar cosas para Caperucita…

domingo, 7 de mayo de 2017

Apacible fantasía




Hallaré palabras que paralicen el aliento

y se ganen los suspiros de un hermoso cuerpo

que se estremece entre algodonosas nubes.

Hallare rimas que penetren como la saliva 

y al libar tus labios, librarán todas tus virtudes,

que descifrarán mi alma escrita y abarcarán tu Vida.


Doblarás las piernas y fundirás todo tu interior

con mi gran ilusión, Mujer mía, y no descansarás

hasta dudar de nuestra dulce existencia y de si

la muerte es capaz de parar Cuánto Amor Mereces.







Qué semana más grande



Qué semana más grande, fatigado

de quehacer y sin poder exteriorizar

este hialino canto de afecto dorado

que late en mí; aquí, muy adentro.


Es retintín inaudible. Como el trinar

de un humilde colibrí que enamorado

hilvana las finas briznas de su anidar.

Tenaz, enloquece en su juego de color

y, sin más, gravita su alma para dar

agua fría y cristalina y batir resoplos

en su único nido de amor, cortos besos

de un picaflor y el abanico de tornasol

de sus plumitas, un sueño de temblor

de alitas que pliega y tiende auroras.


Me desvelo leal frente a brillantes broches

que me adentran en los edenes de la noche.

Es tu piel de seda la que aviva mi aventura,

el leve roce de tus labios es toda mi locura

y, como la canícula, que recala con ardor

derritiendo hasta los huesos;… ese recuerdo

de Amor, de caricias limpias, de ternura.


Un pulso en mi sangre que, cuando sale el Sol,

se alza por mi corazón en un solo pensamiento.

Es la flor, el arroyo, el océano y el firmamento

de un soñador que, ansiando agradar, da ardor

sin más explicación…; es mi refugio, la morada

donde conservo el encanto de mi linda Mujer.



Aunque abra más ventanas de ilusión y querer,

en mi pecho se halla un solo inventario, entrever

sin temor a agotamiento tu maravillosa hermosura


durante toda mi humilde vida… Amor a mi Amada.

lunes, 1 de mayo de 2017

Amor


     Existe una libre exaltación, una alegría que sucede sin realmente suceder, una hilaridad que no atrae la atención de la gente y, por supuesto, ni de los ángeles ni de los dioses. Es más que un haz de luz que penetra por la ventana, reflecta por las paredes e ilumina el interior de las salas; mas no es un simple y desvelado fotón ni un haz de fotones que obró lo imposible; logró llenar de luz el inmenso vacío.

     Menos aún es sueño, pues para llegar a ello hay que dormir y este júbilo es, en sí, Soñar sin apenas reposar.

     Mi Amor, …, ello es, el AMOR. Una fantasía que se esparce humildemente, aunque no alcanza plenos dominios, pues sólo se arraiga con locura a única Mujer. Es levantarse de madrugada con el corazón lleno y la mente despajada para llenar sábanas con lágrimas de dicha o de aflicción al sentir inevitable dolor en la Flor Amada.

     Dos palabras más, para Ángeles y Dioses que desconocen la euforia de mi querer. Les pregunto si me tienen envida, pues, aunque mi vida se marchite, mi querer es tan vasto que incluso en su eterna inmortalidad nunca lo llegarán a abarcar..., y aún más les cuestiono, si el Alma de mi Amada se alza en el éter, qué sentido tiene el caminar eternamente.