Estimados todos.
Con un poco más de tiempo que de costumbre insto, en estos días de fiesta, a pedir al campo que siga igual de verde y rico, al viento que se eleve fresco y ligeramente húmedo y al agua que permanezca cristalina y abundante.
También suplico, para el hombre, Paz y Amor para que mantenga su corazón sano y limpio, Imprescindible Labor para que se erradique toda la pobreza y nos erija honestos y justos, Solidaridad para que todos, y no sólo los cercanos, puedan cumplir sus deseos y Salud de hierro para que la alegría se torne indeleble en nuestros rostros.
-***-
Se sincera la mirada hacia atrás, se medita y se recuerda.
…a lado de un abeto de cristal, los ojos deslumbrados, invadidos del amarillo llameante que consume las ascuas.
…el reflejo rojo de una copa de tinto y el griterío de los niños.
…algunos se han ido, tan sólo el badil es inmortal.
… y a mi lado estás Tú.
No, no es diferente, corderos,
farolillos y borlas de espejos,
renos y rechonchos pascueros,
la nieve, los ángeles, las hadas
y las cintas enjoyando el abeto.
En la mesa un centro de acebo,
a la entrada y en las ventanas
cellisca menuda y guirnaldas
cristalinas de oro y blanca plata,
de álgida lazulita y cálido rubí.
Todo, así, igual, el gusto de pasear,
de compartir, con febril ansiedad,
esplendente dicha con los amigos,
con vosotros y, labrado tal testigo,
esa indefinible sensación
del irradiante amparo familiar.
Camino, como niño por un jardín,
atesorando los singulares ocelos
del mármol helado que cincelo
y de la oscura turmalina que viví;
son los brotes del pensamiento.
… vaivenes alegres y de duelo,
columpio que mece sentimientos.
Ahora, abro mi ser hasta la lejanía
que nos deparará el año nuevo,
entrecierro los parpados al severo
reloj que nos priva de los sueños
y nos exige las prisas del día a día
y aguardo a que den las doce,
a otras tantas uvas y al brindis,
a que se rompa el cielo en la plaza
con las campanadas y con el goce
de la gente,… aguardo a los besos
y los abrazos que sellen la felicidad.
Así, como cada año, la quietud
se acopla a mi alma, un céfiro
con sueños de ayeres y aljófares
de más de mil y una noches.
Podéis entrar, que esta puerta
siempre os la dejaré abierta
y la amarillísima y temblorosa
lumbre de la chimenea encendida.
Aquí, en la mesa siempre tendrás
una botella de mi mejor tinto,
y si caes en sueño os serviré
un café endulzado con miel.
Quizás, en la soledad, surja frío,
mas os pondré colchas de olvido
que, aun no den calor, agradarán
en belleza sabiéndome una maña,
que es mágico abrir los postigos
para que fluya la sencillez del alma,
que lluevan recuerdos y que de pronto,
cedan las paredes de las sombras
y resurjan aquellas reminiscencias
de cuando estuve en casa contigo.
-***-
La luz nace tras los ojos del que sueña.
Cielos azules, verdes prados
y arroyos cristalinos hartos de luz.
***Paz y Felicidad en Navidad y en cada día de nuestra Vida***

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