sábado, 12 de diciembre de 2015

Feliz Navidad y Próspero Año




Irrigaré con telilla de limón
la delgada cutícula de su voz
y en mi íntimo azogue pulido
pondré su singular belleza;
… ella extrajo mi corazón.

Mas ahora, acepto la explosión
impertinente de mi embebido
recuerdo, es un duelo atroz
que colorea mis sueños
y amaga mi indefensión…

Usurpas todas mis Lunas,
el Sol en rayos en su pelo…
arrebata todas mis albas
el campo de ámbares 
de su insondable mirada…

AMOR....


domingo, 6 de diciembre de 2015

Feliz Navidad



Ya es de noche y siento el tamaño
corazón de los amigos y mis hermanos. 
Aquí, en mi silencio como cada año, 
no puedo cruzarme de brazos, 
ni tampoco logro cerrar las manos, 
pues me tiembla un extraño 
deseo de lanzar nuevo flechazo.


Sí, en mi sombra no consigo olvidar 
el pasado, lo que sé y lo que soy 
y mirándome, surco el almíbar 
de mis sueño y me empeño en cerrar 
el 2.015 con un capricho de antaño 
y en fin, comenzar el nuevo año 
con una voluntad ciega de dedicar 
salud, paz y amor….


VÍDEO: FELIZ NAVIDAD

domingo, 26 de julio de 2015

Qué se desteje


     Qué se desteje Amapola.

     Sabes que su oculta médula está ahíta del sensible bienquerer que le dedicáis y que su maduro corazón está repleto del cariño que tú le sirves; es la limpia miel que os escarza desde el sinfín de sus ojos, ambareada y cristalina,… es devoción.

     Así obra desde innumerables días, un estallido de cuidados, un alud de doncellez para obtener una casa bienhadada. Entretejido al alma de su cepa, adorando a su Amapola y deseando despertar toda una vida a la orilla de su irisada pompa, aquella que le sedujo en cierto albor y que le cobijó tras la binza de alabastrinas nubes.

     Quizás no coseche estrellas, mas, con sus rudas manos y ciega fe, es capaz de plisar el cielo hasta tender sus miles de invisibles aires sobre la delgada piel de sus Niñas. Puede ser que no os traiga la Luna, mas, con inagotable empeño, logró sacar esa esfera del firmamento y, sabiéndose en obligación, la dibujó en vuestras venas; un copo de alas blancas que singla por purpurea sangre hacia el corazón, que va y viene por la metódica imaginación sembrando un universo disperso, vasto y libre de ensueños.

     Al principio, como todo ser, nada, ni siquiera una mancha. Mas creció en sí mismo, despacio y cándido, blanco, más que blanco, entre los arrebañados corderos de Brozas, acarreando sus vedijas de lana; entre las doradas melenas de la dehesa Extremeña, guadañando su frágil pelo. Eso fue una imagen que pasó con el tiempo, pues con los años quedó atrás el niño e ilustró un nuevo grabado, el de su vida; los estíos campesinos y el heno seco queda allá atrás.

     Ahora, como si ayer fuese, trajo su propio rocío al mundo, la alegría de tener algo suyo, la blancura de sus mejillas; y sus mullidos vellones bajo sus cuerpecillos.

     Jamás hizo mal alguno, en antaño rebaños y a hogaño, como si tuviese tréboles, dos inocencias; purezas que siempre le serán Niñas. Dos Soles en la nube alabastrinas de su irisada pompa; tras ese primer beso de amante, la pastora de sus humildes días, empujó a dos retoños celestiales, el alba sobre sus rudas manos….

     Mientras, tras los umbrales de su tienda, espiraba una y otra vez –qué va a ser-, ahogado entre las voladoras palabras de sus vecinos cumplía con su deber: humilde servidor.

    Asombroso, una gran obra humana al margen de un mostrador, fruto que en el pasado se esparció hasta llegar al éxtasis del amor, y ahora, aunque se apoque, se disgregará por todo alrededor y sin que le vean será el gozo humano en el corazón de sus Niñas. Vuelan besos repetitivos sobre sus rostros; más que besos, es calidad de amor de un Padre…. Hálitos que se funden al posar los labios….

viernes, 1 de mayo de 2015

Caminar en primavera



Fuese así de fácil, la neblinosa alba

se alzaba dulce, sumida en calma.

Frazada helada, ojos que palpan

manto de rocío que bautiza el alma.



Sesga sangrante un aroma de piedad.

Sagrada mixtura que induce a soñar,

colmena que liba y no cesa de aletear.

Escancia sed tan virginal serenidad.



Libero el pecho y abro mis brazos,

sincero mi espíritu a un meandro.

Luces en espejo, el brillo cercano

de estrellas que toco con la mano.



Un susurro, un mensaje de ángeles,

el viento en versos, la suave balada

que recita una fragancia olvidada.

Tiembla inquieta la verde fronda,

delira un lirio por su Amapola

y la jara y el cantueso propalan



su ebrio aliento, su inocuo beso…