Irrigaré con telilla de limón
la delgada cutícula de su voz
…
y en mi íntimo azogue pulido
pondré su singular belleza;
… ella extrajo mi corazón.
Mas ahora, acepto la explosión
impertinente de mi embebido
recuerdo, es un duelo atroz
que colorea mis sueños
y amaga mi indefensión…
Usurpas todas mis Lunas,
el Sol en rayos en su pelo…
arrebata todas mis albas
el campo de ámbares
de su insondable mirada…
AMOR....
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