lunes, 10 de marzo de 2014

Crees


     ¿Crees, Vida mía, qué si anido el fulgor de todo lo hermoso, la esencia de todo lo fragante y la armonía de todo canto, e incluso el gustillo de cada pieza de fresca y dulce fruta o el paladar de la jugosa molla suavemente aliñada, habrá en mi ánimo inmundicia coagulada y renegrida que deba desechar a la basura?. Supongo que, si no me distraigo y me perpetúo en captar, aun sin prisas, el súmmum incólume de todos los elementos que nos rodean, acicalaré de tal manera este baladí pecho que llegaré a ser el épico paladín de tu gran corazón.

     Como un celoso ratoncillo de biblioteca que toquetea los lomos de todos los libros, que los hace suyo desmenuzándolos con ahínco. Que, encadenado a ese frondoso silencio de cientos de anaqueles repletos de libros, batalla en solitario por recoger con su hociquillo, o con sus patitas y sus dedillos, cada íntima letra rasgada del pecho de omnisciente narrador. No habrá desperdicio en mi sangre, ni siquiera una monda de vellosa piel saldrá rota.

     Todo mi derredor lo trascribiré con su merecido temblor. Sí, una selva virgen extraeré de mis adentros, un volcán de palabras encadenadas, un arroyo cristalino y alegre que empape el barro de tu perfecta piel.

     Del fondo de mi consciencia, como prestidigitador, improvisaré tus campos, tus estanques, tus añiles celajes y un vellón de plumas que atuso para un solo corazón. Me obsesionaré con quererte…. Sí, así, hasta la inanición te amaré, moderando las dudas y diluyendo la tristeza, y entregando 
en cada latido
, desde aquí, al pie del teclado y sin llegarte a acosar, un sinfín de epístolas de amor.

domingo, 9 de marzo de 2014

Colgar en cada vello



      En cada punta de esos cabellos colgaré una palabra abreviada que rime con un sentimiento. Cabizbajo besaré cada verso que suelte sobre el papel y así, alzando andamiaje de amor, nacerá un poema húmedo directamente del pecho que, a través de mis venas y de mis dedos, colgaré en cada vello, en cada pelo de tu hermoso cuerpo.

      Será tierno temblor o fiebre lírica, será, mi Amor, estremecimiento del cuerpo o danza, eso es, danza de cuanto amor aposento….

Así pues


     Así pues una prosa primaveral más, transcribirte otra declaración de amor. Mantengo la más firme de mis promesas, una abnegación eterna de pasión. Pues disfruto de la sed de amar la Mar de mi alma, de hospedarme en ese encerrado Manzanar que hay tras senos de quinceañeros.

     Sí, este corazón sólo tuyo, lo sostengo en el borde de la locura, en linde de tramontana y de cálidas aguas salobres, en el núcleo de mi único Halo, sobre el barro que da savia a la más hermosa Flor.

     Son dos brotes que confinan un secreto, dos yemas enraizadas al recuerdo que arden como nardos de Eros. Indefensas e inseparables florecillas que diseminan por dondequiera estén el inenarrable sueño que aposentan en sus pechos. Es un cariño indescifrable el que se cultiva en ese oasis remoto e impenetrable, de singular belleza.

     Acá está la llama granada de nuestra verdad, la huracanada paz que ocurrió al juntar ambos camino. Un misterio que nos despeñó por una claridad que sólo es palpable dentro del corazón. Se marchitará sin abrir las puertas, clamor invisible candela viva,… sin el destello de juntar los labios.

     Vibró su femenino pecho exhalando melodiosa voz y un lirio, cautivo por tan atenta lírica, segregó amor desde su poético corazón. Ahora aposenta ataúd por pecho, pues su corazón sobrevive embotellado dentro de mármol cristalino, alados latidos que alza los ojos oteando una linda atención en la Mar de mi Niña. Sí, sumiso rebusco la amatista de su mirada, la esmeralda du sus labios o, sencillamente, el pelo que se enredó en el cepillo que guardo en el baño…

jueves, 6 de marzo de 2014

Una sima abisal con llama viva y aguda


     Una sima abisal con llama viva y aguda. Amor, tan profunda e intensa sed poseo que rasgaré toda frontera de sueños para precipitarme en el pozo de tu boca. No sufro al no poder beber de la fuente de mi vida pues la imagino con tanta claridad que, en silencio total, me ciño a sus labios libando hasta dormir en ti trémula Mar. Entrelázame a tu saliva, dedícame la húmeda llama de tu vida, pues soy sólo tuyo, esa ligera e invisible nube que va perenne tras tus senos…

martes, 4 de marzo de 2014

Mi Amor


     Mi Amor, es todo bien sencillo. La tierna hierba todo lo emboza, los almendros se revisten de blanco y los melocotoneros de rosa e inmensos lamparones de siempreviva amarilla y de fina manzanilla aspergen y aromatizan la dehesa.

     En cuanto al Sol apenas resucita colgado entre las grises nubes y un sinfín de cristalinos y mansos brazos se ciñe al cuerpo llano del prado.

     ¡Qué sencillo! el olor del picón y la carbonilla que se calcina bajo la falda de la camilla, de la masa recién cocida que invade la enmudecida calle… y el saporífero vaho que exhala el llar de las cocinas….

     Tanto cobijado entre los brazos del sillón, frente al teclado, como cruzando los campos para acudir a mi labor, frente al volante, o, sencillamente, cuando me abro de par en par en el aula, frente al encerado,…; siento que te sueltas por mi pecho como si se rompiese un cántaro rebosante de agua, que estallas intensa como tersa Cereza llenándome de cándida sinceridad.

     Huelo el campo como si no hubiese mejor perfume y, sin saber cómo, desasgo en dulces gajos mi corazón, para depositarlo con toda su bondad, tal si fuesen uvas pasas, en el pecho donde lo he de atesorar.

     Aun tenga zapatos viejos, ropa raída y trabaje a deshoras no me siento pobre, pues no hay mal sueño en mi alma, sino más bien todo lo contrario, me siento renacer en romería primaveral, vivir contantemente en feria estival…, Amar, Amar y Requeteamar a mi Niña y a mi Hijo, aun hubiese nociva ceniza en los caminos.

domingo, 2 de marzo de 2014

Gérmenes aspergidos en el aire


     Hay nostálgicos gérmenes aspergidos en el aire, son gotas sahumadas que hinchen de helor la atmósfera y se arremolinan en mi mejilla; orvallos amorosos que me besan al caer.

    Aun así, me hierve la sangre como a un joven que exhala ternura por su aliento; ¡ay! mi Amor, debo ser audaz con el pensamiento para transcribir todo lo que sueña mi corazón. Me domina el vértigo pues ayer era un inocente bulbo que aprisa seducía a bella semilla, hoy ya me siento lirio enamorado de la más hermosa Amapola y presiento, que ante de agostarme, lograrás inefables sensaciones; corazonadas áuricas de frenesí estival….

     Sediento de Sol seré la playa que aguarda el sin fin de tus besos, que espera a que Ola desnuda retoce sobre su cuerpo. Saciemos la ardiente sed de nuestras almas, bebamos del amor que desprende nuestros corazones….

Ciérrame los ojos mientras me trenzas entre abrazo


     Ciérrame los ojos mientras me trenzas entre abrazos. Agráciame, sin preguntar, con la violenta fiebre que dan tus brazos, tus ojos, tus labios,…. Sabes que soy esa fiel flor que, tanto entre el aire frío de la noche como en el breado y azaroso mundo diurno, cumple en silencio llenándote de susurros y cubriéndote de arrumacos. Tal como la Luna seduce a los novios, o cautiva a los niños o, simplemente, se desploma levemente sobre el expedito destino de los desamparados.

     Con que violenta ola me ahogas, igual que un acantilado paralizado, aguardo tu bello embiste. Así, a diario renazco, entregándote, como soldado tenaz e imbatible, toda mi osadía. Quemo la música, mastico los colores y desmenuzo los sueños, todo lo barajo en mi pecho, lo esclarezco en mi mente y lo deposito inocentemente a los pies de mi serena Flor.

      Detén, bella Maestra, el brío de tu pecho y ábreme tus finos pétalos para poder beber del dulce elixir que es savia que me mantiene en vida.

      Seré enamorado suicida que amortaja y desangra su corazón, a la antigua usanza, en cartas amor. Inmóvil, naufragando entre los sueños y prensando la mente. Orador de ardor que esculpe lágrimas escritas sin llegar pestañear, con la tenue luz de salón, con una chaqueta raída y desbocando los dedos. Por qué, porque labraste una pasión perfecta en mi pecho y, aun no estés a mi lado, estás inmarchitable tras mis párpados. Siempre sintiendo el melódico susurro de tu reciente quehacer…, en trance me tienes, Vida mía, aguardando a que fugues hacia mi lado y escurras lenta saliva en mi boca….