Bebo la saliva de tus labios, la miel de tus hontanares. Locura que me lleva a libar con exasperación el sedoso estigma de mi flor. Pletórico, exprimo todo mi verso de amor y derrito hasta la última lágrima de tinta. Es manuscrito pulso en una botella que naufraga en piélagos de ensueño. Delicada palpitación de estambre que fecunda el inmarchitable pistilo de mi Amapola.
sábado, 22 de abril de 2017
viernes, 14 de abril de 2017
Caminar en ausencia
Buenos días mi Vida.
Qué tal el asueto de la Semana Santa, ayer mañana te busqué por la plaza, entre los portales, por las escaleras y por el patio. Al final centré el objetivo de la cámara en los detalles de la muralla, cogiendo el fondo azul del cielo, y pasé la mañana en la más absoluta y penosa soledad.
Por la noche estuve en Guareña, es extraordinaria su iglesia, similar a la de Brozas, altísima. La estampa de este monumento, sus puertas, vidrieras y escudos es lo único que posé el pueblo. Nada que ver con Nunca Jamás, que cuando escribo su nombre me tiembla el pulso por apasionante cariño; tantos años cautivando en el pecho nuestros sentimiento que creo que ya padezco alienación de mal de amor. En fin, Amor mío, desecho absurdos comentarios para no hacerte daño.
En Guareña sacaron tres pasos a la vez, mas yo centré mi mirada en dos elementos de la Naturaleza, solemnes cuerpos que compartía contigo, órganos brillantes y distante, seguro que tú, mi Niña, también te regocijaste con ellos. Me quedé atrás en la procesión y de súbito les lacé un grito, mas es tal su altura no reverberó el eco, después emití varios lamentos y termine derramando incontables gemidos; cantos de amor desde la Tierra. Tal vez lo escuchara Cupido, quizás mi fugitivo clamor le llamara la atención y lo colocara en la mesa familiar, en esa terraza donde tú, Cariño, estuviese sentada.
Fielmente, dime, ¿Por qué tanto dolor de amor?, me caen lágrimas que se escurren por todos los hueco y ya no distingo si son de felicidad o de amargura. Son las malditas palabra que mandadas por el corazón irritan mis ojos, culpo a este quejido que contantemente brota del pecho, suspiros que una y otra vez escribo. Condeno mis sinceras palabra, letras que intentan tocar tu cuerpo y lo único que logran es herir la delgadísima piel de mi corazón…. Tonto de mí, que continuo con los ojos perdidos; sí, ojos sin destinoo…
Te veo, Amor, al mirar los dos elementos del cielo, Júpiter y la Luna llena, lanzo un inocente deseo y tan sólo recibo silencio de labios boreales, una caricia perdida para mi inalcanzable Amapola …
Amapola, mi Amor, son tantas las lágrimas que me ha vuelto demasiado transparente….
BESOOOOS
sábado, 11 de marzo de 2017
Los juegos de la mente
Los juegos de la mente
resultan sorprendentes.
Recuerdo aquellas alucinantes
veladas como lejanos cuentos,
titilaban millares de brillantes,
horas mirando el firmamento.
El telescopio me hizo amante
de la honda oscuridad, del cielo,
a solas y sin dormir, con un viento
frío que urdía en mi conocimiento.
El vasto vacío y la eterna oscuridad
es el más claro y abierto argumento
para forzar la mente; la inmensidad,
qué somos en realidad….
sábado, 4 de marzo de 2017
Vuelve Papá
Vuelve a casa papá, recelaba todos los días. El intransigente reloj agotaba mis últimos resquicios de lucidez y, ya en el sofá, el desasosiego de la oscuridad me encogía.
Mis días eran dramas de espera, sin apenas clarear me acurrucaba en un rincón de la calle esperando a que abrieran la puerta del colegio; y ya podía diluviar o hacer un helor glaciar. Al mediodía un bocadillo o una comida “express” y de nuevo papa se marchaba al trabajo. El dormir en el sofá era lo más angustioso, me desvelaba una y otra vez creyendo escuchar la puerta, mas sólo eran dañinas figuraciones de orfandad que me desvelaban tras pesadillas de accidentes.
Pero siempre regresaba, me abrazaba con fuerza y, liviano como un duende, me sumía entre libros de aventuras….
sábado, 25 de febrero de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


