domingo, 21 de septiembre de 2014

Cristal


     Erigido cristal de bolígrafo que esplende lozano sobre las cuartillas de unas hojas. Sesgas los eriales níveos de las láminas con la savia añil de mi íntimo androceo y las fecundas con la tibia tintura que emana en cada uno de mis latidos. Un estallido foliar de lirio encelado que con tesón poliniza el papel a raíz de aquel Beso que violó mis labios. Se arremolina mi vello cada vez evoco aquellos lances de amor, se ensortija como el sarmiento de un parral y es, Amor, por ese rubor que detonaste en mis entrañas y que a diario se desborda en miel a través de los poros de la piel.

     Me he de abigarrar bajo las alas encarnadas de tus pétalos y ahí, en la cálida cabaña de tu abrazo, permaneceré sumiso de corazón en cadena perpetua. Lato trémulo con el lene roce de tus senos; sí, aterido al sentir la leve presión de esos picos salmón que se ocultan tras el solape tu sedosa blusa…. Me quemo, me consumo al ansiar la esencia que se remansa en tu boca y que, tal vez, llegue el día que desborde a través las mudas costuras boca, triunfando de nuevo la lírica fértil e insufrible, el ahíto de la tranquilidad, el placer de la vida en paz y libertad.

     Que misterio prendiste en mi pecho; con que arcano profanaste mi pericardio, un aguijón cupido que ahondo hasta el mismísimo abismo romántico, hasta una relación esclava de tinta y papel…. Irradias tanta luz en mi sien, con tanta intensidad que tu belleza, Amapola mía, colma de entusiasmo toda mi conducta.

    Como me conturba el llegar a casas y no poseer la indefinible belleza de mi Esposa, me aprehendo en melancolía, en días grises, en cierzos tan álgidos que me causan escalofríos. Mas sé, que esta moneda hundida en aljibe oscuro se inmortalizará cuando su inasible deseo vea la luz. Sé que, si prosigo así, exhalando al aire de mi espíritu poeta, se cumplirá el designio de que la estéril espera se reavive frente a sus ardientes ojos caoba, incitando el llanto fértil de mi Musa e irrigando los aleros de mis labios con esquirlas diamantinas de rocío, de saliva afiebrada de sentirse tan amado….

No hay comentarios:

Publicar un comentario