Ya tiene todo listo para mañana. Cruzando sus
insomnes manos ha hurgado con minuciosidad en cada escondrijo de la cartera y los
ha bordado con tela de plata; ha de adherir cada presa de la lección desgranada
en el aula. Ahora, más sereno que el primer día, despejado de ideas y con los
favores de dos ojos avizores, levanta sus parpados y se inmiscuye
resplandeciente y alegre en llenar la mochila, en disponer el clasificador, en adornar
el horario y en trenzar su nombre en la cubierta de cada materia, de cada
cuaderno, del compás y quizás en algún antojo que yo no haya advertido.
Decora los horarios de colores violáceos,
letras informales y los días de la semana con tenues sombras, los pega tras la
cubierta trasera de cada asignatura y en el último apartado del transparente
clasificador. Duda de manera absurda si ha de comprar una agenda e incluso,
prendido aún en los recuerdos, impetra por ese diario que tantas veces clarificó
sus quehaceres, un cuadernillo del curso 2012-2013 del Dulce Chacón. Además
reserva en el clasificador un lugar para él, junto al horario, en la última
sección.
En él aún se subleva el nerviosismo, se
siente vulnerable y teme que en su pequeño y gran corazón surja un volcán de
dudas y perdido se acobarde. Se esfuerza en contemplar cada dibujo de los
libros, cada frase la hace propia, la piensa, la siente y la cultiva como hierba
enraizada a su cabeza. Es sumamente bello ver que esta necesidad de estudiar no
se pierde, es tradición imperecedera que persiste en los tiempos modernos, la
necesidad imperiosa de abrir la sien a los momentos más significativos de
nuestra historia, al lenguaje de la naturaleza, de los animales, de los árboles
y las plantas y al secreto indescifrable de los guarismos.
Mi Amapola soy esclavo de tanto amor, de jardín con una única gala encarnada, del
hermoso Sueño que vulnera el silencio de mis ojos, es tu mirada la que rutila tras
mis pupilas. ¡Dios! una estampida de deseos expresivos se acelera sicalíptica y ponen de manifiesto que tu amor colapsa el acantilado de mi corazón.
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