martes, 17 de marzo de 2009

Nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá



Gabriel Celaya



Educar es lo mismo

que poner motor a una barca

hay que medir, pesar, equilibrar...

... y poner todo en marcha.

Por eso,

uno tiene que llevar en el alma

un poco de marino...

un poco de pirata...

un poco de poeta...

y un kilo y medio de paciencia

concentrada


Por eso es consolador soñar

mientras uno trabaja,

que ese barco, ese niño

irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío

llevará nuestra carga de palabras

hacia puertos distantes,

hacia islas lejanas.





Soñar que cuando un día

esté durmiendo nuestra propia barca,

en barcos nuevos seguirá

nuestra bandera


enarbolará.




No hay comentarios:

Publicar un comentario